(Del lat. sic, así).
1. adv. U. en impresos y manuscritos españoles, por lo general entre paréntesis, para dar a entender que una palabra o frase empleada en ellos, y que pudiera parecer inexacta, es textual.

Definición: RAE

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Comienzo a pensar que es mi cábala: justo cuando hago una entrada (o pienso en hacer una) detallando cómo y cuánto se está tardando mi correspondencia… ésta llega. Bueno, no todos los paquetes, pero el asunto es que llegan: hoy recibí dos de las compras que hice en Ebay y que por las fechas (¡Navidad! ¡Año Nuevo!) demoraron el doble en arribar. Uno de los vendedores incluyó una tarjeta navideña y un mensaje de su puño y letra, lo que siempre es un detalle muy apreciado. Lo que también tendría que mencionar es que, como postdata, me pidió que dejara feeback de la compra en Ebay y que mencionara que era de Perú. ¿Por qué me parece curioso? Porque hay un buen número de vendedores que no aceptan hacerte un envío a Perú así les prometas el oro y el morro (digo, con lo altas que están las tarifas de envío a Sudamérica, sí pareciera que estás pagando el rescate de Atahualpa). A los primeros los puedo entender: con lo caro que son los envíos y lo ineficiente del correo, con toda sinceridad les digo que yo me lo pensaría dos veces. Pero me cuentan que hay vendedores en Ebay que te zanjan de entrada por razones tales como que hay muchos problemas con los envíos, que sale muy caro, que dejamos malas referencias de ellos… Etc., etc., etc. Por eso digo que me pareció una refrescante variación en la actitud, el que ahora nos pidan que mencionemos que somos de Sudamérica. ¿O será que fui la primera peruana que le compró algo y, uff, súper exótico, el Perú? Aunque no lo creo, ahora que Macchu Picchu nos ha dado fama mundial y ha facilitado el que la gente nos ubique en un mapamundi. Claro, siempre habrá gente (*cof* Indiana Jones y sus guionistas/productores *cof* Tomb Raider 1 *COF*) que igual pondrán Macchu Picchu misteriosamente cerca al Oceáno Pacífico y adornado con fardos funerarios paracas, cabezas clavas Chavín y poblado de osos.

Lo que me sigue preocupando es que el pedido que más esperaba, la cabeza de mi Zaoll Luv, no ha llegado. Todavía estoy dentro del tiempo estimado de entrega para ese tipo de envío, pero dado que se está tardando más que cualquier otro pedido que haya hecho por un método expedito de entrega, estoy segura de que la demora se debe a que aduanas ha retenido el paquete. Por supuesto, la otra posibilidad es que se haya perdido en el correo, cosa que tampoco calma ni reconforta. Me preocuparía esta posibilidad, pero no temo mucho (no tanto, o sea) porque el paquete está asegurado (claro, no quiero ni pensar cómo serían los trámites para pedir el seguro si en verdad se ha perdido); de todas formas, es molesta esta situación. Supuestamente la forma de envío era del tipo de puerta a puerta, pero si lo detuvo aduanas pasaría a ser de mi puerta a la puerta de la oficina de Serpost (la que queda en Lince, además), y ni hablar de los impuestos de desaduanaje.

Dejando de lado mis rajes postales de siempre, paso a contar cómo recibimos el Año Nuevo. O en dónde nos cogió el Año Nuevo en todo caso: por poco y vemos la llegada del 2010 en un bus atestado en la autopista.

Una amiga ofreció su casa si queríamos reunirnos y pasar el Año Nuevo en Punta Hermosa, un balneario del sur que es conocido localmente gracias a sus surfistas (varios campeones nacionales viven o frecuentan sus playas). Más bien, nos ofreció el segundo piso de su tienda, que en verano funciona como un restaurante. Como el local sólo se desocupaba pasadas las 11:00pm, cuando cerraban la tienda para recibir el Año Nuevo en familia, tomamos el carro pasada esa hora; calculábamos llegar a tiempo pero, como suele ocurrir siempre que tienes un horario cerrado o un compromiso que atender, nunca consideras las posibles demoras. Como un embotellamiento descomunal en la autopista, por ejemplo. Se preveía que miles de personas irían al sur para pasar el Año Nuevo, pero apuesto que nadie estaba esperando pasar realmente el Año Nuevo atorados en la Panamericana Sur. No una de las formas en las que te gustaría ver el cambio de calendario, al menos.

Así fue como llegamos a Punta Hermosa a las 11:55pm. La medianoche nos sorprendió a medio camino hacia la casa de esta amiga, y pasar por las calles del distrito mientras reventaban toda clase de fuegos artificiales más los gritos y la gente en plan de juerguero abandono se sintió como estar llegando a zona de guerra durante un bombardeo. Y aunque mi amiga aseguró que no hubo tanta gente en el balneario como en otros años, les diré que apenas sí podías caminar por las calles. ¿Los carros? No podían circular por el simple hecho de que no había espacio para que la gente se hiciera a un lado y dejase pasar a los vehículos. Y, bueno, así fue como pasamos la madrugada del 1ero de enero, desde nuestro sitio privilegiado (la tienda de esta amiga daba al malecón), mirando literalmente hacia abajo a todos los alegres y no tanto festejantes. Intoxicados festejantes sería una forma muy buena de describirlos, ya que la palabra cubre de manera general el estado en el que se encontraban (y deja implícito el tipo de sustancia que pudieron haber usado para llegar a tal estado). Si hubieran amontado todas las botellas y latas de cerveza tiradas en el malecón, fácilmente hubieran levantado una pila que tapara el letrero (bastante grande y claro) de “prohibido consumir bebidas alcohólicas en la vía pública”. La basura amontada fue tal, que antes de las 2:00am pasaban los del servicio público a barrer y recoger botellas. A su mérito tendría que decir que el serenazgo se hizo presente: vi a como media docena de ellos haciendo guardia en las escaleras que llevaban a la playa, cuidando que nadie demasiado ebrio bajara, supongo. Sobre el eclipse lunar, pues, no vimos nada en particular, pero el mar estuvo embravecido y aunque como chiste hubiera sido mediamente divertido ver algún borracho flotando en el mar, lo cierto es que nadie quería ver ahogados esa noche. Sorprendentemente, no los hubo, pero me inclino a pensar a que se debió porque la gente estuvo tan borracha que cayó a reunir arena en la playa antes de llegar al agua.

También hubo un par de peleas casi espontáneas. Espontáneas, porque comenzaron a lanzarse botellas sin ninguna razón aparente, salvo el de incitar a una gresca. Las peleas sólo sirvieron para despejar ese lado del malecón en cuestión de segundos… y para proveer de un poco de entretenimiento particular, puesto que constatamos que un grupo de jóvenes, al lanzar las botellas de cerveza que todavía tenían llenas (a falta de otras vacías en ese momento), quedaron relegados y resignados a tomar de la Guaraná que les sobró por estar esta gaseosa envasada en recipiente de plástico. Parecían casi desconsolados, sentados la media docena en la acera y contemplando las dos botellas de gaseosa como si con el sólo poder de la mirada las pudieran transformar en cerveza. Otra amiga se pasó la madrugada gritando desde el segundo piso a cuanto conductor intentaba pasar por el malecón casi atropellando gente, a los tipos de siempre que cogen cualquier esquina de baño público y al par de perros que, en medio de la lluvia de botellazos y vidrios rotos, deambulaban desconcertados. Aunque puedo dar fe de que los perros salieron ilesos (a diferencia de algunos tipos con cortes en los brazos y las piernas, supongo).

La diversión matutina fue proveída, esta vez, por las decenas de personas bastante ebrias e inconscientes que estaban calentando un lugar en la arena, allá en la playa, y que según la dueña de casa y testigo habitual de estas fechas, recién se levantarán para irse a sus moradas por el sábado o el domingo. Lo que fue nosotros, regresamos el mismo viernes por la mañana.

¡Y, bueno! Espero que el correo regrese a la vida también y que los impuestos no sean tan obvios en sus robos a plena luz del día (dado que la aduana postal sólo atiende hasta las 4:00pm, sería un robo con diurnidad). Por otra parte, y como he notado que desde hace varios días recibo las visitas que un foro de Katekyo Hitman Reborn redirige a mi blog, haré una entrada con los acostumbrados scans-que-no-son-míos-pero-que-creo-que-puedo-compartir. Por lo menos tengo el permiso expreso de una usuaria de LJcom que me permitió compartir sus scanlations de DJs de Nitro Koutetsu en el blog, así que…

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