No veo mucho anime (prefiero leer mangas), pero de vez en cuando atrapo por allí algún drama japonés, o dorama, las series live action. Algunas tienden a ser cortas (como una serie de anime corta, de 12-13 episodios), y aunque cada capítulo suele durar una hora completa, las encuentro más fáciles de ver por justamente su duración. Hay un par de series de las que quiero hablar en esta entrada, la primera un dorama, y la segunda un anime – y no he visto ninguna de las dos completa. Del dorama de Densha Otoko sólo he visto la mitad de la serie y un especial de tv gracias a Youtube, y de Welcome to the N.H.K. sólo uno que otro fragmento y lo que mi hermano me ha contado. Pero de todas maneras considero a estas series como historias de frikis edificantes. O historias edificantes de frikis.
Ambas historias tienen que ver con “fenómenos” japoneses sociales: los otakus y los hikikomori. Todos los que gustamos del anime sabemos qué es un otaku – al menos, qué es un otaku fuera de Japón. En el resto del mundo el término se usa para referirse a los fans del anime y manga, pero en Japón hace referencia a toda persona que tenga un tipo de interés de corte obsesivo (y es por eso que los fanáticos del anime/manga terminan como exponentes clásicos), y son mal vistos en general. El término significa etimológicamente tu casa, pero es una forma formal de decir usted, y supuestamente se popularizó entre los fans del anime/manga porque era usado bastante por ellos. ¿Un lugar en Japón relacionado con los otakus? Akihabara, una zona de Tokyo conocida por ser un centro comercial y llamada the electric town debido a la cantidad de aparatos electrónicos, juegos de video y mercadería asociada al anime/manga que allí se vende. Densha Otoko es una historia que tiene un poco de todos los elementos frikis pertinentes: un otaku de protagonista, Akihabara de locación recurrente, un foro de internet y una leyenda urbana detrás de los hechos ficticios, sin contar con que el personaje principal es fanático de la serie original de Gundam.
Densha Otoko está supuestamente basado en una historia verdadera. Cuenta la leyenda urbana que un otaku que vivía en Tokyo (y que solía frecuentar Akihabara) regresaba en tren al final del día, cuando un borracho comienza a molestar a los pasajeros de su vagón. En el momento en que el hombre acosa a una joven mujer, el otaku la defiende (y sale mal parado del asunto). Ya de regreso en casa, el otaku escribe sobre su experiencia en un foro público, y con consejos de los otros usuarios logra hacerse de valor para contactar a la joven y comenzar eventualmente una relación con ella. ¿Suena un poco tirado de los pelos, y nada impresionante? Ahora viene la ficción: esta historia tuvo bastante repercusión en la cultura pop japonesa, y al poco tiempo (los supuestos hechos datan del 2004) vio una versión en manga (en cuatro mangas versiones de manga, de hecho), un dorama, una película, novelas… Y también dio origen a un anime que no está basado en la historia, sino en la serie de tv que los personajes del dorama ven, Getsumento Heiki Mina.
El dorama nos presenta a un otaku de 23 años, Tsuyoshi Yamada, asalariado, tímido, de buenos modales y torpe (pasa la mitad de su tiempo disculpándose por cada metida de pata involuntaria que haga), fanático de las series Gundam (tiene su cuarto lleno de miniaturas de Gundams y de Zakus), Evangelion (a juzgar por todas la muñecas de Rei Ayanami y Asuka Langley Souryuu que tiene), Keroro Gunsou y Getsumento Heiki Mina, esta última, una serie inventada exclusivamente para el dorama. Tsuyoshi tiene como pasatiempos ir a Akihabara religiosamente cada semana, y es luego de la fiesta del Tanabata que regresa a casa en tren y ocurre el evento que desencadena toda la historia. Mientras está en la estación de policía, una mujer mayor y la joven a la que él defendió le piden su dirección para enviarle algo en señal de agradecimiento más tarde… Y así pasan un par de días, hasta su cumpleaños en el que, como en toda comedia, le tiene que salir todito mal. Tsuyoshi había comenzado a escribir sobre su experiencia en un BBS (bulletin board system, un foro público que no requiere registrarse para escribir o leer mensajes), en la sección para solteros, y los otros usuarios habían estado apostando si acaso la joven le enviaba algo o no (ya que la otra mujer sí le mandó unas galletas). Al final del día Tsuyoshi recibe un paquete de parte de la joven con un par de tazas de una marca cara y exclusiva, Hermes… Y a partir de entonces vemos la odisea de Tsuyoshi, apodado Densha Otoko (el Hombre Tren, o El Hombre Del Tren), para dejar atrás su estilo de vide de otaku y declarársele a la joven, Saori Aoyama, llamada por los usuarios del foro Hermes.
Como lo pueden suponer desde allí, Tsuyoshi cree que debe dejar de ser un “otaku apestoso” para que Saori lo acepte, y pide ayuda a la gente del foro por consejos que van desde cómo vestirse hasta qué decir en una cita. En realidad, Saori, una joven educada y simpática proveniente de una familia acomodada a la que su madre insiste en buscarle un esposo así sea por medio de matrimonios por conveniencia, ya aprecia a Tsuyoshi por lo que es… Pero las historias de superación tienen que ver con gente cambiando para bien, o de lo contrario no serían historias de superación. Así que mientras Tsuyoshi y Saori van construyento su relación, el llamado Densha Otoko va arreglándole la vida a los otros usuarios del foro indirectamente: algunos miembros deciden seguir su ejemplo de superación y cambiar, como el hombre separado que habla con su esposa para comenzar la relación de nuevo, la mujer maltratada que le hace frente a su abusivo esposo, el deportista accidentado que opta por ir a rehabilitación…
Ésta es otra de esas historias en donde nosotros sabemos en qué va a terminar la trama, pero el asunto es ver cómo llegamos a ese punto. No creerían todo lo que le pasa a este otaku con ganas de superación en el camino (en el especial de tv, hasta llega a viajar a Tahití en busca de una supuesta perla negra que le dirá cuál es el futuro de su relación con Saori, en un remedo a lo Indiana Jones)… Y un par de datos triviales sobre el dorama de Densha Otoko. La secuencia de apertura es en anime y muestra a Mina, la protagonista de la serie de tv Getsumento Heiki Mina que los personajes ven (esta serie no existía cuando se transmitió el dorama, en el 2005; más tarde tuvo su propia serie de tv corta que no está relacionada a Densha Otoko, algo así como Gekiganger en Martian Successor Nadesico). Esa secuencia de apertura está hecha por Gonzo y es una parodia/tributo al famoso corto de animación Daicon IV por GAINAX: en 1983, el grupo de animación llamado Daicon Films le hizo un corto de cuatro minutos a una convención de ciencia-ficción llevada a cabo en Osaka, llamada justamente Daicon (DAI, otra forma de leer el primer kanji de Osaka, significa “grande”, y CON es la forma corta de convention o convención; el IV hace referencia al número de la convención). Este corto le dio fama a ese grupo de animación, que dos años más tarde pasaría a llamarse Gainax (y el resto es historia friki conocida). Y, también, el tema de apertura de Densha Otoko es exactamente el mismo usado en el corto Daicon IV, Twilight por la Electric Light Orchestra.
Aparte de todas las referencias frikis de Densha Otoko y el hecho de que es una historia divertidísima de superación, también recomendaría ver la historia si están familiarizados con los foros públicos de internet. Gran parte de la trama de este dorama tiene que ver con la gente que se conoce “anónimamente” en el foro, ayudan a Tsuyoshi y lo toman como fuente de inspiración para superar sus problemas ellos también. Muestra la solidaridad que, aunque parezca mentira, pueden ver en un lugar tan vasto y anónimo como el internet – uno de los momentos memorables del dorama ocurre cerca del final de la historia, cuando todos los anónimos foristas deciden ir a Akihabara a buscar al Densha Otoko, sin ni siquiera saber cómo es.
Y ahora – Welcome to the N.H.K., una historia que es casi seguro que por su nombre ya les dio otra idea. Es justamente como Densha Otoko; con ese título y una secuencia de apertura en anime con una magical girl con orejas de conejita y un par de zanahorias como colas que viaja a la luna en trenes, ¿de qué pensarían que trata esa historia?
Pues, Welcome to the N.H.K. casi no tiene que ver con el canal estatal japonés. Casi. Es la historia de un hikikomori que, en medio de unas alucionaciones rayanas en la paranoia, llega a creer que existe un Nihon Hikikomori Kyokai, una Asociación de Hikikomoris Japonesa, en realidad, una conspiración orquestada por el mismísimo canal de la NHK para convertir a los japoneses en hikikomoris. Y a estas alturas deben estarse preguntando qué es un hikikomori.
El término significa confinado, retraído, y hace referencia al fenómeno japonés de personas que se aislan de la sociedad, prefiriendo vivir recluídos en sus casas y no dejando en ocasiones ni sus cuartos durante semanas o meses. El protagonista de Welcome to the N.H.K. es Tatsuhiro Satou, un ex universitario que abandonó sus estudios y que a lo largo de la historia, aparte de sus alucinaciones de aliens acosándolo y tramando la conspiración hikikomori, va cambiando su forma de vida con ayuda de conocidos y amigos, y de paso va arreglándole la vida a otros. No he visto más que algunas segmentos de capítulos (es una serie de duración estándar, aunque tiene 24 episodios en vez de 26; por cierto, el anime tiene sus orígenes en un manga y novela por Tatsuhiko Takimoto) y no puedo comentar más, por más que sí recuerde algún par de cosas que le pasarán al protagonista a lo largo de su historia de superación no pretendida ni planeada, como por ejemplo su adicción a los juegos en línea y la ocasión en la que se une a un grupo de internautas que buscaban más personas que, como él, también querían dejar atrás su anterior vida (eran en verdad suicidas, pero el prota no se da cuenta de ello sino hasta después).
Una última nota friki. Mientras veía el especial de tv de Densha Otoko, noté uno de los posters que el protagonista tiene en su cuarto. En el dorama, transmitido en el 2005, tiene un poster de Resident Evil 4 cerca a su PC (el juego salió ese mismo año); el especial ocurre un año más tarde, y es por eso que ahora nuestro otaku ya cambió el poster y tiene ahora uno de Sengoku BASARA 2 (lanzado al mercado en julio del 2006; este especial se transmitió en setiembre de ese año). Lo que me dice que los creadores de este dorama, aparte de saber lo que es bueno, son fanáticos de los juegos de la compañía CAPCOM.