Those long days passing by from that door, like late summer. They slowly fade away.

Heaven, Persona 4

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Terminé de leer el libro hace un tiempo, pero había olvidado escribir mi reseña (o raje) por estarme dedicando a otros fandoms. ¿Qué tengo que decir sobre Harry Potter and the Deathly Hallows? Pues, en primer lugar (y aunque el prólogo es innecesario aquí), tengo que contar que he leído la saga desde que se publicó el primer libro en español, allá en el año 1999. Un amigo de mi hermana le prestó el libro y así conocimos la obra de J.K. Rowling; durante varios años esperamos pacientemente la salida de los libros en español y disfrutamos de cada una de sus entregas. Y hablo en plural, porque mis dos hermanos también leían los libros (de lo contrario, hubiera comprado los tomos en inglés porque jamás me gustó demasiado la traducción al español; tenía algunos errores y, en general, pudo haber sido mejor).

Me encantaba el mundo que Rowling había inventado, la forma en que describía la sociedad de magos y la vida en la escuela Hogwarts. Por lo demás, siempre sentí que los personajes de Rowling eran demasiado acartonados (estereotipados) y que la historia en sí carecía de mayor profundidad – pero siempre recordaba que se trataba de un libro para niños cuyo mayor mérito era cautivar al lector y hacer que una historia de 700 páginas jamás decayera en ritmo narrativo. Pues bien, he terminado de leer la saga completa y lo que pienso a grandes rasgos de Harry Potter and the Deathly Hallows es que: los personajes de Rowling son demasiado estereotipados y la historia en sí carece de profundidad, sin mencionar verdadero mérito literario.

Al menos puedo decir que el estilo de Rowling no decayó en esos 7 libros: se mantuvo en el mismo nivel, sin bajas ni mucho menos subidas. Pero una vez más, recuerdo que es un libro para niños y que cumple con los dos posibles únicos objetivos con los que fue escrito: entretener y vender.


Pero he de decir que, a diferencia de lo que pensaba, este libro no me decepcionó… mucho, principalmente porque muchas expectativas nunca le tuve. Cierto, jamás esperé demasiado de la saga de Harry Potter (porque, dejen que lo repita una vez más, siempre la he visto como una historia para niños sin muchas pretenciones de por medio), pero el fandom me contagió de su emoción por el término de la saga, y por primera vez consideré qué era lo que quería ver en este sétimo libro, qué era lo que no quería que pasara, y qué creía que iba a pasar.

Durante las 3/4 partes del libro la historia mantiene un buen ritmo narrativo, a pesar de que prácticamente nos limitamos a leer sobre las aventuras y desventuras del trío protagonista mientras viven en la clandestinidad. La forma en que los personajes van armando el rompecabezas y encontrando pistas es, como siempre me ha parecido, demasiado tirado de los pelos y poco creíble: estoy casi segura que ni siquiera Buda sería capaz de recordar un nombre que ha escuchado una sola vez en una situación aleatoria (se dice que la memoria de Buda era tal, que recordaba hechos ocurridos cuando él todavía era un bebé). No me molestaría leer que, por ejemplo, Harry recuerda el nombre del hacedor de varitas que creó la de Viktor Krum a pesar de haberlo escuchado una sola vez, en el libro 4, y bastante de pasada, pero realmente me exaspera que este recurso de por supuesto, el personaje misterioso que estamos buscando y que resuelve toda esta encrucijada que ningún otro mago, por más poderoso que sea, ha logrado descubrir es un tipo completamente aleatorio mencionado en la página 158 del libro 2 en la línea 15 del párrafo 3 sea usado por Rowling en todos sus libros. En serio, una forma más natural y creíble de revelar misterios hubiera sido a través de la investigación de los personajes, o la misma confesión de alguno de ellos, antes de tener a adolescentes incapaces de recordar una fecha para su examen de historia sacando datos de la nada.

Por otra parte… Siempre me han parecido ridículas las “acusaciones” de algunos lectores sobre cómo Rowling escribe OOC a sus personajes. Por favor, son sus personajes, ella los creó y sabe cómo se comportan y qué hacen: no los puede escribir OOC. En cambio, lo que sí puede, y ha venido haciendo desde hace dos libros, es recalar en falta de continuidad sobre la forma en que presenta y representa a algunos personajes. Harry, en el libro 5, se muestra irritable y sensible al extremo, para aparecer en el libro 6 como un joven compuesto, decidido y con rasgos de líder. Lo que no extrañaría porque todos tienen derecho a aprender y madurar, pero éste es un proceso que toma tiempo y no ocurre de un mes para el otro, que es el periodo que existe entre libro y libro. Pienso que es una falta de parte de Rowling y no necesariamente en la construcción de personajes, sino que la autora no se toma el tiempo y espacio necesario para narrar hechos tan importantes como los cambios emocionales e internos de los personajes, prefiriendo pasar de largo a la acción o la comedia, lo que sea aplicable. Tal vez ella también piense que se trata de un libro para niños y los pequeños no toman en cuenta esos “detalles” en la narración…

Pues bien, Harry Potter y, en cierto modo, Ron Weasley difieren grandemente de las personalidad que los hemos visto desarrollar a lo largo de la historia. Ahora se muestran como muy seguros de sí mismos, determinados, capaces de reflexionar antes de actuar, maduros – cuando en los libros anteriores han sido adolescentes impulsivos. Asumo nuevamente que Rowling decidió mostrarlos de esta heroica manera porque en este libro ellos salvan el mundo, literalmente; en los anteriores eran adolescentes que se comportaban como adolescentes para que los lectores pudieran identificarse con ellos.

En donde sí tengo problemas con las caracterizaciones es al momento de mostrar a los villanos, demasiado estereotipados. Son diabólicos, crueles, serviles y violentos sin mayor razón de ser, sin un atisbo de complejidad en la personalidad que nos explique el porqué de sus formas de actuar. Y es que nadie nace siendo malo o bueno, por más que Carl Jung nos haya hablado de los arquetipos y Sigmund Freud haya insistido en los primeros 5 años de vida para explicar porqué salías chueco de carácter. Los seguidores de Voldermort son un misterio para mí: ¿para qué seguir a un hombre cruel que tortura y mata sin el menor de las consideraciones hasta a sus más leales hombres? La explicación de es poderoso, mejor estar con él que en contra de él no me parece viable, si se toma en cuenta que Dumbledore siempre se perfiló como más poderoso y de mejores recursos que él. La maldad monolítica de Voldermort ni siquiera tiene excusa en aquello de que esto es un libro para niños; ¿acaso no es mejor mostrarle a los pequeños que la maldad tiene muchas caras y puede ser compleja?

Y es por eso mismo que pienso que la manera en que Rowling muestra el declive de la sociedad de los magos, tomado por una maldad extrema, es demasiado superficial. No se debe simplemente al hecho de que la historia se centra exclusivamente en Harry y todos los hechos estén narrados desde su punto de vista (de modo que lo que le es desconocido a él, nos es desconocido a nosotros también), sino a que a pesar de la gravedad de la situación, de que la sociedad se esté resquebrajando y los derechos más básicos sean pisoteados, todo se siente muy ligero. Si estuviesen torturando y asesinando gente y secuestrando a niños para chantajear a sus padres, ¿en la vida real continuaría la vida de forma tan rutinaria? Dudo que los padres hubieran pensado siquiera en dejar a sus hijos en Hogwarts (¿recuerdan que en libro 2, a causa del basilisco, varios padres obligan a sus hijos a dejar la escuela? Pero aquí bien que permiten que sigan en una escuela casi convertida en campo de concentración). Cae el Ministerio de Magia y en manos de Voldermort y hay que preguntarse entonces porqué los empleados continúan en sus puestos como si nada hubiera pasado, sin el menor de los asomos de una insurgencia popular (que me disculpen los bolivianos, pero en su país han derrocado presidentes por cosas mucho menores). ¿Es por amor a la chamba? Porque chamba es chamba, ya saben. La gente es enviada a prisión y el resto, muy amantes de las leyes por más retorcidas que sean, sigue presentándose ante esta “justicia” cuando cualquiera otro pensaría en tomar a su familia y huir lo más lejos posible. Pero al parecer a nadie se le ocurre hasta que un chico se los sugiere.

La última cuarta parte del libro muestra un gran cambio con respecto al ritmo narrativo. Para ponerlo simple, la acción transcurre demasiado rápido. El trío va a Hogwarts y en una sucesión de eventos (y mucho diálogo de por medio; la acción en los libros de HP es principalmente hablada), descubrimos la verdadera historia de Dumbledore, conocemos al único miembro de su familia que todavía vive, vemos de cerca el Campo de Concentración Nazi Hogwarts (en el que todos parecen estarla pasando como si fueran de picnic, hay que anotarlo), y comienza el combate final contra Voldermort. Anótese que durante unas dos o tres décadas toda la comunidad mágica ha estado combatiendo contra Voldermort siempre el filo de la derrota, y ahora que supuestamente el malo ha resurgido más poderoso que nunca, son un grupo de estudiantes, sus profesores y hasta la abuela de Neville los que le hacen el pare a él y sus temibles esbirros. Bien, se comprende que si todo el grueso de la raza de los magos hubieran hecho polvito a Voldermort apenas éste asomaba la narzi que no tiene (siendo tan poderosos estos magos, se me ocurre que hubiese sido algo bastante fácil), entonces Rowling jamás hubiera podido escribir su saga de 7 libros. Dirán que HP es un libro para niños, pero ni insulten la inteligencia de los pequeños ni mucho menos a los más viejos que también leemos a Rowling: son estos detalles tan obvios los que pueden malograrte una lectura completa.

Y, naturalmente, el libro termina con la muerte del villano Voldermort. Reconozco que jamás me pasó por la mente el que Harry fuese a matarlo… CON SUS PROPIAS MANOS es decir, y así es como el chico no le da el golpe final, sino que hace que le rebote a Voldie. Nunca pensé que Rowling haría que Harry matara a su enemigo por las mismas razones por las que un héroe de historia shounen debe cumplir con ciertas características (como ser heroico y virtuoso, o al menos intentarlo): es el protagonista, los lectores se sienten identificados con él y, como el héroe que salva al mundo en un libro para niños, no podría haberse convertido jamás en un asesino. Un final bastante cheesy, si me lo preguntan, pero completamente predecible.

Ahora cuento lo único que me sorprendió realmente de este libro: la reivindicación a Severus Snape. Cierto, contarnos a estas alturas que el hombre hizo todo por amor, y por amor a la madre de Harry además, es casi digno de una telenovela; es que de este personaje esperaba más complejidad, a decir verdad. Siempre se perfiló como uno de los más interesantes, con su agenda oculta, su vida como doble agente, el misterio de con quién estaba su lealtad… Decirnos que hizo todo lo que hizo porque estaba enamorado de Lily es demasiado simplista, muy básico, un recurso argumental venido a menos. Sin embargo, la manera en que Rowling cuenta su historia no es melodramática; bastante mesurada, se limita a mostrarnos los hechos con uno o dos esbozos solamente. Y no creo que sea mérito necesario de Rowling, sino que digamos que es como un efecto colateral que queda debido a la narración superficial y estilo ligero de la autora: si le hubiera dado mayor “profundidad dramática” a la historia de Snape, pienso que es casi seguro que hubiera convertido la trama en un melodramón.

Por último, sé que a muchos no les gustó el epílogo, pero a mí me parece que queda bien. ¿Por qué? La última cuarta parte del libro transcurre demasiado rápido en comparación con el resto de la trama, así que un epílogo en donde se cuenta qué ocurre después, dos décadas después, me parece una buena forma de cerrar el círculo, contar qué fue lo que ocurrió con los personajes y no dejarnos colgados de un final estilo murió el villano, todos felices, the end.

¿Y será realmente éste the end? Supongo que todo depende de cuánto le ofrezcan a Rowling por posibles y futuros libros de su niño consentido. Aunque con todo lo que ya tiene ganado y a menos que sea capaz de derrochar como 500 millones de dólares en lo que le resta de vida, no creo que se sienta inclinada a contarnos qué hizo Harry en esos 19 años, o qué hicieron sus hijos después. Pero si hasta Conan Doyle revivió a Sherlock Holmes…

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El miércoles fuimos a ver Harry Potter y la Orden del Fénix porque, en fin, mi hermana quería ver la película y cualquier excusa es buena para decir que pisaste un cine en vez de comprarte el DVD pirata (cof, cof). Y sucede que había olvidado por completo que mañana aparece en librerías el sétimo libro; en otras palabras, mañana sí que explota la red y compruebo si esta versión que mi hermano me descargó en PDF de la red (vía torrent, por supuesto) es la verdadera o sólo una historia que se copia mucho el estilo de la Rowling. Ya que estamos en ésas, vamos a hacer el raje de rigor de Enrique el Alfarero, la versión cinematográfica.

Lo primero que pensé una vez que terminó la película es que, curioso, mientras que el quinto libro me pareció sólo pasable por los personajes secundarios (ya que Harry estuvo insoportable con su carácter de adolescente histérica), en la película el trío me cayó bastante bien. Claro que prácticamente no hay supporting cast en la película: todo se centra en los personajes principales, al punto en que otros personajes no tienen ni una sola línea (¿Lupin, alguien? Al menos Tonks dice un par de cosas en toda la pela). Y esta adaptación tiene el mismo defecto que las dos primeras películas, pero a la inversa: mientras que en las pelas 1 y 2 la narración se empozaba porque se pegaba demasiado al libro (como si los guionistas hubieran temido que, si ponían algo distinto a lo que decía la versión escrita, Rowling los demandaba; más parecía que estábamos viendo el libro actuado antes que una adaptación fílmica), en la peli 5 la narración está llena de agujeros argumentales e inconsistencias porque se centra en la acción y no los detalles. Parece que los guionistas asumieron que toda la humanidad ya ha leído los libros y no hacía falta entrar en detalles para que se comprendiera la trama, en vez de escribir una historia autosostenida para la película.

Ejemplos: ¿alguien se detiene un instante para explicar qué es esa profecía, por qué Voldermort la quiere, qué es lo que dice, por qué es importante a fin de cuentas? ¿se nos dice cuál es la relación empática entre Voldermort y Harry? ¿por qué demonios la película se llama “La Orden Del Fénix” cuando ésta es mencionada una o dos veces, y jamás se explica de qué trata ni para qué sirve?

Se me ocurre que los guionistas pensaron que, si explicaban todo eso, la película hubiera tenido cinco horas de duración mínimo. Es así como en cambio sí prefieren poner personajes superfluos en la pela sólo para que la gente vea que sí aparecen (como Lupin, Tonks, Moody, en fin, casi toda la Orden) y que a fin de cuentas resultan absolutamente innecesarios dentro de la narración, pero no tienen reparos en no detenerse a explicar lo básico de la trama. Si es que se le puede llamar trama, porque a lo sumo la pela quedaba en una especie de esbozo del libro.


Hace tiempo que no paseo mucho por el fandom de Harry Potter porque, ustedes saben, tienes que estar bien mentalizado para meterte de lleno y sobrevivir en ese mundo y tierra de nadie. Pero recuedo que cuando se supo que Helena Bonhan-Carter sería Bellatrix Lestrange, la gente de una mis comunidades de rajes comentó la mala influencia que tendría este personaje en los suetores, los autores de Mary Sues. Vaya si tenían razón: sucede que en la película Bellatrix no sólo está realmente loca (no es psicópata sino LOCA, valga la aclaración) sino que se viste como lolita gótica. Atención que no digo esto en ton de burla o insulto; me refiero a las lolitas góticas en el mismo sentido que cuando me declaro yo una friki. Cada cual en su salsa.

Lo que quiero decir es que, si se dedican a revisar de pasadita el fandom de HP para ver qué no hay de bueno en él, notarán que un estereotipo de Mary Sue bastante popular hoy en día es la variante gótica. La que es una alumna transferida de cualquier parte del mundo, llega con su guardarropa negro abundante en tocados, brocados, encajes y guantes largos, un peinado que le tomó 5 horas al estilista y matching makeup. La forma más sencilla de reconocer a este tipo de Sue es leer el primer capítulo del fic: si en el primer párrafo (tercero a lo sumo) el autor describe en detalle cómo se ve y está vestida su protagonista, fijo que estamos frente a una Sue de producción en serie (cortada del mismo molde que otras 500 que pululan en la red).

En estos días quiero mantenerme enterada de lo que ocurre en el fandom, así que no monitorearé el fanfiction. Sin embargo, estoy segura que ya están apareciendo los fics en los que aparece Bellatrix contando su triste historia y porqué se hizo loca y gótica. Como luego de la salida de las películas: Severus Snape pasó de ser el villano desagradable de Hogwarts a Dios Del Sexo de Slytherin y de eso te hecho la culpa a ti, Alan Rickman. Ni siquiera Tom Felton logró el mismo efecto con su interpretación de Draco Malfoy (no, de los pantalones de cuero y su personalidad a lo Buffy la culpable fue CC, todos lo sabemos).

PD. Lo olvidaba. Sí estoy escribiendo esto desde mi PC porque mi hermano, luego de fregar la suya hasta niveles espectaculares (en opinión de él), logró repararla. No me pregunten cómo: la cosa es demasiado técnica para que yo lo comprenda, pero tiene que ver con él buscando info en foros, hablando con conocidos de su instituto y tratando de conectar el cable rojo en el enchufe rojo y el verde en el enchufe verde cuando sólo hay un hueco negro y otro amarillo (esos manuales parecen estar escritos por disléxicos o daltónicos, a veces).

.312

Comienzo la semana (aunque apenas estamos domingo) regresando a los niveles más bajos pero todavía sostenibles de la pobreza inducida por movimientos monetarios en la red. O sea, tengo que pagar otro encargo de JPqueen, y ya que en teoría debo comenzar a ahorrar para cierto artículo de mercadería de próxima salida, les explico. Separé los artículos hace dos semanas, después de calcular precios, estiradas de bolsillos y cuánto podía sobrevivir sin mi Inka Kola de las 10 de la noche en mi clase de traducción; hasta allí, todo perfecto, salvo que hoy por la manaña el sitio me envió un correo avisándome que tenían un manga en stock que he estado buscando.

…El fandom te deja más pobre y además no es muy oportuno en sus urgencias marketeras. Éso, y además TnC me está dejando mucho más pobre. (Aunque en esta ocasión pedí algo de Xenogears y Persona 2, como quien dice, para variar el menú.) Hmmm, tengo una pequeña comisión (una ex condiscípula de la escuela me ha pedido que revise los ensayos que debe presentar para un curso que está haciendo), pero no creo que en esta ocasión el recurseo me ayude con mucho más que para sobrevivir los siguientes seis días.

Ah, más razones para mi pobreza monetaria: esta semana fuimos a ver, después de todo, Piratas del Caribe 3: En El Fin Del Mundo. Realmente no pensaba ir al cine, pero sacando en cuenta que vimos las dos anteriores en estreno y todo…

Spoilers más adelante, si da la casualidad de que todavía no hayan visto la pela. Pues bien, para empezar diré que la tercera parte me pareció más redonda que la segunda; como comentaba hace unas entradas, El Cofre Del Muerto es un espectáculo que llega a aburrir al rato por la repetición de su fórmula: una situación cómica, persecuciones, peleas, más situaciones cómicas, más persecuciones, más peleas, y así durante dos horas y media. En El Fin Del Mundo tiene su balance entre trama (que nunca va a ser mucha ni muy profunda aquí, se sobreentiende) y diversión, y pienso que se ve en toda su duración con mucha más facilidad que su antecesora.

Ahora viene el raje. En Dungeons and Dragons hay una expresión que sirve para describir lo que ocurre cuando los jugadores se salen de control y creen que pueden hacer lo que quieran en el juego: when players go berserk. Eso les pasa a los guionistas de la pela, que de pronto comenzaron a sacarse ideas para el argumento de la manga que ya no se lo creía nadie. No, ni aunque fuera ésta la primera saga de la historia del cine que está basada en un parque de diversiones. A ver, tenemos traiciones en las traiciones de las traiciones porque todos jalan para su lado pero se quieren mucho para verdaderamente traicionarse, diosas, resucitados y 9 Lores piratas de los que nadie jamás escuchó en las primeros dos pelas, pero que allí están. De acuerdo, un mérito de la película es que está narrada a tal velocidad que estos recursos argumentales (a falta de mejor término para referirse a ellos) no molestan al momento de digerirse la diversión… hasta que te pones a sumar 1 + 1 para que te dé 2.

Parece que los productores/guionistas quisieron quedar bien con toda la fanaticada y de allí que en la pela haya de todo para todos. Para empezar, el personaje de Barbossa era absolutamente prescindible y la única razón para que el hombre esté allí debieron haber sido sus fanáticos. Y como resucitar al villano de la primera pela había sido una nadería (en términos argumentales), a nadie pareció molestarle el que los enemigos de esa ocasión fuesen ahora grandes amigos, y todos chuparan como viejos conocidos a bordo del Perla Negra (que fijo recibe como 50 huecos de cañonazos por cada media hora de metraje, pero siempre se las arregla para seguir flotando y en una sola pieza).

Y habría que preguntarles a los guionistas, pero a mí se me ha quedado la idea de que a los 9 Lores Piratas sólo los inventaron para tener una excusa para la resurección de Jack Sparrow, y para darle un rol de 2 minutos a Keith Richards. Sí, ya sé que es necio andarse fijando en esas nimiedades de la trama en una historia que no tiene mucha historia como PotC, pero no se esperarán a que me crea que Sparrow y Barbossa eran dos de esos nueve Lords, cuando en la primera pela NADIE sabía de ellos, los dos se andaban peleando por un barco y supuestamente uno había sido el capitán del otro, etc. etc. etc. Por supuesto. Etc. etc. etc.

Ah, y decía que por alguna razón no odié a Elizabeth Swann tanto como en la primera pela, lo que tampoco significa que no me haya parecido marysuesca después de todo. Porque lo estuvo; en algunos momentos, la chica tenía tanta importancia que opacaba a todo el resto de los personajes. Supongo que habrán notado que ella era más importante en escena que Jack Sparrow, Barbossa o Will Turner… Si a Elizabeth le daban dos minutos más de metraje en la pela estoy casi segura de que hubieran creado algún tipo de ardid argumental para que que pudiese agarrar con Barbossa también, hmmmm.

Por supuesto, era el personaje femenino principal y de allí su importancia en la trama. Pero de todas maneras sigo pensando que los guionistas se salieron de control y, después de secarse las neuronas poniendo chistes, persecuciones y peleas con los personajes masculinos del cast, se volcaron a Elizabeth para que ella mueva la historia, quitándole el balance al resto de la gente que pulula y gravita en esta película.

Y así con todo… Esta película es un espectáculo. Lo digo porque la dirección artística es impresionante: los escenarios y el vestuario son dignos de verse. No es como si viera o hubiese visto muchas películas de piratas en mi vida, pero quisiera además agregar como puntos bonos algunos detalles de la dirección artística: no es como si nos topáramos muy seguido con piratas que sí aparezcan sucios, zarapastrosos, desgreñados y desmuelados muy seguido (ah, al fin una pela en la que los personajes no pasan una semana varados en un pedacito de tierra en medio de la nada, y en la siguiente toma están que relucen en sus trajes recién planchaditos y sus dos kilos de maquillaje para los ojos).

Todavía no he pasado por el fandom de PotC, pero me pregunto desde ya si habrá más gente que también le está deseando una muerte lenta y dolorosa a Elizabeth Swann… Y pensar que cuando se estrenó El Señor De Los Anillos, algunas se quejaron de los 5 minutos que Arwen tenía en toda la saga por ser excesivos para una comadre que originalmente era sólo decorativa.

Una nota rápida para : comenta mi hermana que al fin encontró el clear file con el que venía el libro de ilustraciones de Tsubasa (es que estaba bien metido entre las hojas), pero ahora lo que al parecer se le ha perdido son como 15 páginas del final, ésas que tenían imágenes a color y a doble cara… Qué raro, ¿no?

No intentarlo en jato…

Hoy vimos Final Destination 3. De acuerdo, lo bueno: es igualita a las otras dos películas. Lo malo: es igualita a las otras dos películas. Opinión: no la veas a menos que te gusten las películas en las que un grupo de estudiantes de prepa gringa mueren cada cual de manera más o menos idiota que el anterior. Ah, y con mucha sangre de por medio.

Mi hermana es fanática del cine gore, pero prefiere las películas más artesanales: ésas en las el zombie le muerde el hombro a su víctima y puedes ver cómo el pedazo de carne que le arranca es un filete de carne de pavo con témpera medio anaranjada y tecnopor. Pero de ves en cuando vemos cine gore de los que cuestan millones, como para ir variando el menú (sí, claro).


Hace años recuerdo haber visto la segunda película (la vi antes que la 1). ¿Recuerdan cómo muere la profesora? Se sirve agua hirviendo, luego whisky helado, y por último deja la taza (rajada y chorreante) sobre el monitor de la computadora. Como dijo mi viejo cuando vi esa secuencia, qué imbecilidad está haciendo. Cierto, la segunda película era más bien una galería de todas las cosas que NO debes hacer y que la gente, por estúpida más que nada, siempre hace. Cuando ves situaciones como las que aparecen en la saga de Final Destination te das cuenta de que los accidentes no ocurren: sólo es la gente sacándose la madre por idiota.

…Aunque tengo que reconocer que en la tercera película la gente está algo más responsable, porque no hay muertes tan caídas del palto como la de la película anterior. Y, como dijo mi hermana, la secuencia de la premonición no es tan buena aquí como el choque en la autopista de la 2, pero para todos los que echaban de menos una escena así en la tercera parte, al final tienen un accidente ferroviario. Quédense contentos con el fanservice.

Y cuando pienso en, justamente, algunas de las situaciones forzadísimas de esta saga de películas, me doy cuenta de que sí, esos “accidentes” pasan y no porque La Muerte se haya agarrado contigo, sino que la gente es descuidada. Hmmm, ¿quieres que le cuente cómo fue que mi tía le prendió la cabeza a mi primo? Imaginen, estamos en pleno gobierno de Caballo Loco (no me recuerden que la próxima semana el desgraciado juramenta, argh), es de noche y mi primito está jugando con su triciclo. Se da un mal golpe en la cabeza y mi tía no tiene mejor idea que echarle alcohol. A continuación, le acerca una vela para ver en dónde tiene el chichón… Y la cabeza se le prendió en llamas a mi primo. Es entendible que mi tía, en un acto de desesperación, no haya atinado a hacer otra cosa que coger a su hijo en brazos y salir corriendo de la casa en vez de tratar de apagar el fuego. Pero ya saben, si les ocurre algo similar, sigan el ejemplo de mi tío, que salió a darle alcance a su esposa y sofocó las llamas con su propia ropa (otra posibilidad hubiera sido intentar sumergir a mi primo en agua, pero implica que se haya tenido a la mano un recipiente ya preparado, y además supongo que meterlo de cabeza en agua hubiera sido medio peligroso. En todo caso, la que sí siguió este ejemplo fue mi otra tía, que le prendió fuego al cubrecamos tratando de cargar bencina a su encendedor; metió el cubrecamas en la tina, en donde había estado bañando a sus hijos unos minutos antes).

Y, bueno, para terminar con la historia cuento que al día siguiente mi tía trajo a mi primo a ver a la familia. A mi abuela casi le da un ataque al ver al chico; llegaron a temer que perdiera una oreja, por las quemaduras que sufrió. Veinte años más tarde ya podemos reírnos de la ocurrencia de mi tía y del hecho de que a mi primo no le quedó ni una sola cicatriz; será que ha bloqueado la experiencia, pero tampoco se acuerda de ese evento. Ah, sí, todas las hermanas y cuñados le regalaron a mi tía lamparines. Al menos no le faltó la luz de un refulgente lamparín durante el gobierno de Alan García.

Dejando de lado la pela y el recuento de accidentes que sí pasan en la comodidad de tu casa, me gustaría comentar sobre algo en lo que estuve pensando. La muerte puede llegar de cualquier manera y en cualquier momento, y no es que quiera sonar medio predicadora con un rollo apocalíptico. Pero si viven en una ciudad como Lima (cuenten que a nosotros nos atracaron, mis hermanos sufrieron un accidente de tránsito y a mi hermana la secuestraron al paso), los riesgos están en todas partes. Aunque pienso que la gente se dedica más a pensar en cómo vivir y no en cómo va a morir; por ejemplo, si le hiciéramos caso a las estadísticas, pues nadie quisiera subirse jamás a una combi ni para ir a la siguiente cuadra. Lo que hacemos es abordar una combi y confiar en que no se choque ésa, sino la que va haciendo la ruta al lado.

Si diéramos una mirada a nuestro alrededor, nos daríamos cuenta de que todo los que nos rodea es un peligro latente. En la casa tenemos dar un mal paso y rodar por las escaleras, resbalar en la tiña de baño, una fuga en los balones de gas… Jamás está de más tener cuidado y tratar de evitar esos accidentes que en verdad son descuidos, pero tampoco es cosa de ponerse paranoicos. Aquí recuerdo a mi prima; en principio, todos en la familia sabemos que ella le tiene pánico a los terremotos, aunque nunca ha estado en uno. En cierta ocasión en que hubo un temblor ligero, casi se arroja del segundo piso; unos amigos tuvieron que sujetarla. Pero a medida que ha pasado el tiempo, lo que notamos es que en realidad ella le tiene un miedo irracional a la muerte, o más bien a las causas que pueden provocar la muerte. Si camina por la calle nunca se apega demasiado a las ventanas, ya que de haber un terremoto o una explosión podrían caerle los trozos de vidrio. En los restaurantes y cines siempre escogerá el asiento que esté más cercano a la salida de emergencia (de paso que no explico cómo no le ha dado tortículis por andarse sentando en la segunda o tercera fila en los cines). Jamás sube a un ascensor porque por cualquier falla mecánica o en caso de terremoto, podría caer (yo sé qué es tener que subir un edificio de 10 pisos por las escaleras porque ella no quiere acercarse al ascensor). Y así… No le recriminamos que sea sumamente cuidadosa con todo lo que hace (jamás han visto una chofer de auto más responsable que ella), pero este miedo que tiene de morir la está privando del lado divertido de vivir, si me entienden lo que quiero decir. Tampoco es como si podamos vivir toda la vida preocupándonos por lo que está al final de ella.

[PD] Terminé de escribir la entrada y, revisando una comunidad de fics en LJ, di con la entrada de un usuario que comentaba que jugó a practicar esgrima… Con cuchillos de cocina. Claro, y termina diciendo que a menos le des a una zona vital o sensible, como los ojos, el cuello o el pecho, es tan peligroso, pero no lo intenten si no saben de qué se trata. Permítanme agregar: no lo intenten así sepan de qué se trata. Y luego mis hermanos y yo vemos más películas en donde adolescentes gringos mueren exceso de idiotez…

“…Se acercan tiempos difíciles…”

Sin duda alguna. Hoy recordé que pasado mañana son mis exámenes de alemán, así que lo más probable es que MOMO (mi computadora) tenga un descanso de 24 horas completas y su dueña, otra amanecida.

Pero ya que estamos aquí, mi review/comentarios/raje de Parry Hotter y el Cáliz de Fuego. Quisiera aclarar que si yo le digo “Hotter” no es porque crea que lo sea (hot+, es decir), sino porque así se llama un font que encontré en www.1001freefonts.com; copia el estilo de las letras usadas en los títulos de los libros/películas. (Otros fonts que merecen la pena son Pastor of Muppets, Hot Pizza y Loki Cola).

De acuerdo, Hotter. O Potter (una de las GRANDES razones por las cuales es mejor ver la versión original con subtítulos: escuchen a los personajes diciendo “poooooota”, con todo el acento británico). En términos generales, la película es buena. Comparativamente, mucho mejor que las dos primeras. ¿Que la tercera? Hmmm… Lo estoy pensando. Aún me convence mucho más la tercera debido a que considero que el guión está mejor adaptado, y el estilo del realizador es más personal. Mike Newell, director de la cuarta película, también pone algo de su toque, y hay que reconocer todos esos pequeños guiños humorísticos (como que no recuerdo humor sincero en las anteriores películas). Y como no pasan tantos años sin que se aprenda algo, los actores han mejorado en sus roles. Diría que la que destaca en ese aspecto es Emma Watson; particularmente en la segunda película la sentí demasiado sobreactuada.

Efectos especiales, atención a los detalles, vestuario, escenografía… Ustedes saben que, como película made in Hollywood con presupuesto estelar, todo lo que tenga que ser técnico será y es impecable. Vamos con el punto que más quiero comentar, la adaptación fílmica del argumento.

En mi opinión, el punto más saltante y rescatable de la película es su ritmo narrativo, justamente aquéllo en lo que las dos primeras fallaban. La película dura 157 minutos y adapta un libro de 600+ páginas, pero el interés nunca decae y los espectadores no sentirán que están viendo una sucesión de eventos (como referencia, la primera película: “Harry está con los Dursley, Harry va de compras con Hagrid, Harry sube al tren, Harry llega a Hogwarts…”)

La parte mala del asunto: no hay tiempo para los detalles argumentales, que se nos acaba la película y la gente quiere ver secuencias de acción, no blah-blah-blah. Por ejemplo, jamás sabrán qué es un Death Eater en esta película (porque nadie lo explica), o cómo logró el impostor infiltrarse a la escuela, y a quién le importa si Voldy tuvo familia y cómo la hizo para tener su momento Mum-Ra (si alguien recuerda a los Thundercats, “antiguos espíritus del mal, conviertan este cuerpo decadente en… ¡Voldermort El Inmortal, guajajajajaja!”). Dirán que la película necesita de la fama de los libros como razón de ser (es decir, que los principales interesados en verla serán los lectores, y por lo tanto, es superfluo divagar en detalles), pero como FILME con un argumento, el guión debe ser capaz de sustentarse él solo. O sea, que sea capaz de explicar qué es lo que está pasando, nada del recursito del para mayor información, lee el libro.

Lo más flojo de la película, en mi opinión, son los primeros 14 minutos… Bien, quiten los primeros 3, más o menos: la secuencia introductora con Voldy en su casa (o en la jato de sus padres, pero en la pela jamás se explica qué era la mansión estilo Norman Bates en la estaba). Aquella secuencia está bien hecha, con excelente uso de las tomas y el color. Lo que sigue me decepcionó en parte, porque la salida de los Weasley + los infiltrados sí está narrada en el estilo de están en la casa, salen, llegan, van, corren, regresan, sin pausa entre una secuencia y la otra. Además, no voy a ocultar que la única razón por la que vi las dos primeras películas fue porque me recomendaron las secuencias del partido de quidditch. Así que mi emoción anticipada por ver el mundial de quidditch (Perú llegó a semifinales, guau – tenía que ser ficción, y del tipo fantástica además) se encontró con una bonita pared (choque frontal a 100kph). Pero, bueno… De hecho, pienso que toda lo referido al mundial pudo haber sido omitida de la película, pero necesitaban de un evento que despertara pánico con lo del regreso de los Death Eaters.

…Y a cambio de la secuencia de quidditch me dieron a Potter matando dragones a bordo de escobas voladoras… No estuvo mal, pero aún atesoro la corta secuencia de quidditch de la tercera película (y no, no es porque Potter se saca el ancho al caer de X metros, no).

Otra de mis partes favoritas del libro también fue omitida: la los elfos domésticos. Pero, bueno, eran prescindibles.

Pero muchos se preguntarán, ¿qué hace allí Rita Skeeter si su rol en la película está limitado al de la reportera metiche y mentirosa? Pues eso mismo. Supongo que si está allí es porque había que darle más humor a la película (con tantos muertos, heridos, policontusos y demás había que alegrer el ambiente) y, además, siendo un personaje de importancia en los libros, si la borraban de sopetón los fanáticos le quemaban la casa al director.

Y como el raje me está saliendo largo, termino con la Sección De Cosas Random:

1. Ah, Snape… No hará nada en las películas pero los segundos en que aparece en escena se los lleva bien ganados. En los libros es el más aburrido de los pseudovillanos, pueril con ese rencor idiota con Potter (porque es infantil la manera en que se mete con un mocoso), pero en las películas… Me encanta su forma de ser basura, sobre todo.

2. Oh, Cedric. En los libros… Eh, el libro me pareció un bobalicón, pero lo veo bajo otras luces aquí. Supongo que es la carisma del actor.

3. Hey, Karkaroff. En el libro eres despreciablemente bajo… Aquí pareces Judas Iscariote con ese look. Ah, disculpen, veo las películas religiosas de Semana Santa.

4. ¿Parry Hotter usa Axe? ¿Cómo se explica ese repentino sex-appeal? Rita Skeeter se lo jaló a un oscuro, estrecho y muy cerrado armario de escobas. Myrtle lo acosó en el baño (esa secuencia gritaba “¡violación!”; qué importa si ella era fantasma, igual lo violó con la mirada). Hermione se le lanza encima (efecto Axe, lo sé). Y tuvo su momento feeling con Cedric. Y luego pensar que en el libro me olía muy sospechosa lo de Ron en el lago (la segunda prueba).

…Demasiada Rowlingmanía por ahora…

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