Those long days passing by from that door, like late summer. They slowly fade away.

Heaven, Persona 4

Archive for the 'Rajes' Category

.448

Vamos a ponerlo de esta forma: no hay fandom malo. No, en serio. Nada de que un fandom es mejor que el otro, que mis argumentos son mejores porque a mí me gusta Tolkien y tú sólo has leído a Rowling y todos sabemos que Harry Potter es una historia para niños, que esta serie de tv ganó más premios que la otra y eso demuestra su más alta calidad, etc. etc. etc.

No, lo que malogra los fandoms son los fans.
Una de las razones por las que se acabó la historia de amor que tuve con Livejournal fue la fanaticada, en específico esa parte de los fandoms, de cualquier fandom, que demuestra una falta de respeto hacia el resto de la gente (sus congéneres de afición), se las ingenia para tener más frente que espalda al rezumar frescura, sinvergüencería e indiferencia olímpicas, y de paso te hace pagar a ti por tanto impermeable caparazón. Ahora explico.

Basta con que una historia cualquiera sea medianamente popular (trátese de un anime, manga, videojuego, película, serie de tv, libro, y cuanto medio audiovisual exista) para que sus fans se dediquen a hacer, precisamente, fanworks: fanarts, fanfiction, fanmixes, manifestos, ustedes los nombrarán. Pero en este caso voy a hablar de los fanarts. Daría por sentado que en el momento en que alguien sube una ilustración/dibujo a alguna parte de la red, ya hay otra persona que se lo está bajando y haciéndose un iconito, un layout o reusando la imagen de una forma o la otra. Y en un tremendo número de veces, esta persona no se ha detenido a leer o hacerle caso a lo que el artista original pidió: tal vez éste pidió que no reusaran sus fanarts sin permiso, o que le dieran crédito. En otra ingente cantidad de veces la primera persona que es más rápida que tu conexión de internet para bajarse cosas de la red sí vio las notas y leyó los pedidos del artista, pero graficando lo de la concha a prueba a balas, no le importó ni un bledo.

Me he topado con gente que argumenta que si alguien sube algo a la red, pues está pidiendo que otros lo descarguen y lo reusen. He de notar que todas y cada una de las personas que me han dicho esto, por otra parte, exigen que se les dé crédito si cualquier fulano coge el menor de los fanworks que haya podido hacer, incluyendo el píxel perdido en ese ícono en blanco, y estoy segura de que si yo copiara sus páginas web o los códigos CSS de sus layouts también saltarían para pegarme el grito en el cielo y jurar por todos los hijos bastardos de Zeus (que eran como el 75% de todos los semidioses de la mitología griega, o sea, eran un montón) que soy una ladrona y he cometido una felonía execrable, etc. etc. etc. Otras personas me han hecho argumentaciones colaterales diciendo que tienen el derecho de reusar fanworks porque el artista original, para empezar, infringió los derechos de autor legales. Nótese por favor que en todas estas ocasiones lo que yo preguntado a estas personas fue que si acaso tenían el permiso de los autores originales para reusar los fanworks.

Ah, pero nada como ese cierto usuario de Livejournal que decía que si queríamos echarle la culpa a alguien por los fanarts que usaba sin permiso, entonces habría que señalar con el dedo a la gente de 4chan, porque ellos eran los que habían compartido las imágenes para que él se las bajara. Ejemplo extremo: según este razonamiento, si un hombre mata a otro de un tiro al que tenemos que meter a la cárcel es a los fabricante de armas. Anoto además que este usuario de LJcom sólo accedió a quitar un par de íconos cuando el artista original se puso en contacto con él y se lo pidió expresamente. Lo que me inspira a seguir con el raje.

Leer el resto de la entrada »

.447

La serie de anime de Sengoku BASARA ha hecho esta franquicia conocida, al fin, en occidente. O en el resto del mundo aparte de Japón, en todo caso. Reconozco que realmente no estoy viendo la serie de tv porque, en general, no suelo ver anime (prefiero leer mangas), pero me alegra que Senbasa se esté haciendo conocido por una adaptación que es fiel a la saga de videojuegos, con todos sus anacronismos, temática shounen, tonterías y exageraciones, señores feudales que hablan Engrish y salen montando caballos-moto y seguidos por un séquito de yakuzas incluído. Escribo esto porque ya he tenido bastante rajando de aquellos fans que conocían de Senbasa pero por el fandom y confundían a los personajes ficticios y absolutamente desquiciados de los juegos con las personas históricas que las inspiraron, o de fans que se quejaban porque el juego no era lo bastante histórico. Por supuesto, ignoro qué tanto de historia fidedigna quieren ver en un juego de video que se ubica en el Sengoku, siglos XV-XVI de la era cristiana, y tiene un Gundam y el mencionado señor feudal con sus yakuzas. Hubiera jurado que con tan sólo ver cualquiera que viera las secuencias de apertura de los juegos o del anime se daría cuenta que hace rato que CAPCOM mandó todo intento de fidelidad histórica de paseo y son muy felices por ello, pero parece que me equivoqué.

Y me vuelvo a equivocar. Decía que pensaba que el anime era lo bastante fiel a los videojuegos para que la gente se diera cuenta de que lo último que hace Sengoku BASARA es tomarse en serio (la verdad, a veces siento que ni siquiera se toma en chiste, porque cada vez que aparece alguna de las mencionadas cosas sin sentido en la historia los creadores se las ingenian para sorprendente con una todavía más grande, tonta y ridícula después). Pero resulta que he estado intercambio opiniones con algunos fans y éstos me dicen que creen que la serie de tv es mala, no por la trama, las caracterizaciones o el aspecto técnico, sino porque es imposible que en el Sengoku hubiera explosiones de ese tipo o la gente volara cuarenta metros por los aires al pegar un salto. Muy bien, sé que hay muchos fans que en realidad no han jugado ninguno de los juegos y sólo conocen la historia y los personajes por el fandom (que, en términos generales, suele crear un ambiente más serio y oscuro para lo que es Senbasa, basándose en los hechos históricos para llenar todos los huecos argumentales que CAPCOM nos deja)… Pero como también escribí, como que bastan cinco minutos del anime, si es que la secuencia de apertura no te convenció es decir, para darte cuenta de que lo último que le vas a pedir a Senbasa es rigurosidad histórica. O que se tome en serio por lo menos las secuencias de pelea, por favor.

Con esto no quiero decir que Sengoku BASARA sea una historia mala o que no valga la pena ver o seguir, refiriéndome a los juegos de video, el anime, los mangas, los CD dramas y toda la plétora de mercadería que existe. Personalmente, me gusta Senbasa por ese estilo exagerado, desenfadado, despreocupado y a veces absolutamente estrafalario, y lo pongo así porque creo que podemos estar de acuerdo que cuando tienes una historia ubicada en el Sengoku en el que aparece un supuesto robot gigante cuya armadura te recuerda horriblemente a un Gundam y que es lanzado desde una base terrestre igualito a como se ve en todas las famosas escenas de los Gundams saliendo de las naves espaciales (whoa, como 60 palabras sin signo de puntuación alguno), nadie está pretendiendo ganarse un premio por drama o aspirando a ser reconocido por haber hecho un gran trabajo de investigación histórica. Los juegos de video tienen sus fans (me cuento entre ellos) por esa mezcla de gran dirección artística, diversión sin mayores complicaciones, personajes con carisma y simpatía y acción tan exagerada que ya llega a los niveles de estrafalaria. Que lo diga el que haya visto las explosiones, mismas bombas nucleares, que ocurren cada vez que Masamune y Yukimura cruzan seis espadas con dos lanzas, literalmente.

Y me disculparán los fans, pero me parece también bastante necio esperar algo remotamente histórico en Senbasa, considerando todas las tonterías y exageraciones que a simple vista saltan. Si se toman su tiempo para revisar en toda la mercadería que existe encontrarán que a veces la saga deja de lado el shounen estrafalario para ponerse seria y ofrecer un poco de desarrollo argumental y de personajes (recomiendo los CD dramas, que a mi parecer son lo mejor que tiene SB si están buscando argumento), pero algo “histórico” o siquiera “realista”… Eh, no. Se equivocaron de saga. Horriblemente

Dejando de lado el raje, escribo que una forma de darme cuenta de que Senbasa se ha hecho popular en esta parte del mundo es echarle un vistazo a las estadísticas de mi blog y mi dominio personal. Mi ancho de banda mensual pasó de un promedio de 5GB a 30GB debido a los doujinshi que tengo alojados allí, y de 10 búsquedas de Google que redirigen a mi blog la mitad está referida a algo de Senbasa (la otra mitad tiene que ver con “peruanidad”, lo que me deja preguntándome si acaso la gente que llega a mi blog no se va más decepcionada que de costumbre, en vista de que yo no hablo de peruanos sino que rajo de lo intrínsico que somos. Nada muy rescatable que mencionar de nosotros, o sea.) Y como soy consciente de que la gran mayoría de ustedes cae por aquí por mis scans de doujinshi, debo decirles que, en serio, deberían ver la entrada que está justo debajo de ésta, la marcada como “446″: es otra entrada con doujinshi, aunque yo no escaneé ninguno de esos archivos.

En mi blog de LJcom solía hacer entradas protegidas, es decir, sólo visibles a la gente en mi lista de amigos/contactos, con archivos para descargar, doujinshi, CD dramas y artbooks. Eran archivos que había encontrado en diversas partes de la red, la mayoría sin créditos ni información sobre las fuentes (quién escaneó los DJs o ripeó los CD dramas, por ejemplo); no tenía permiso para compartirlos porque no podía contactar a las personas que los habían subido a la red originalmente, pero en vista de que tampoco tenía la prohibición de no compartirlos (ejem), lo hacía de una manera limitada, entre mis conocidos y amigos. Ocurrió que estuve revisando los archivos que había subido a mis cuentas de Megaupload y Mediafire y encontré varios scans de doujinshi,así que pensé que bien podía compartirlos después de todo. Y como para no perder la costumbre de hacerlo de manera más o menos cerrada, y también para probar la opción, hice un entrada protegida en este blog. Sí, la que ven allí abajo. ¿La contraseña? Pues, verán, se me ocurrió que si alguien quisiera información sobre cómo acceder a una entrada protegida en mi blog, pasaría por la página convenientemente marcada como información… Algo más, en caso de que no sea tan obvio a simple vista: sobre el encabezado de cada entrada (aunque yo suelo enumerar mis entradas en vez de escribir un título para cada una) aparece la fecha en que ese post fue publicado.

.438

WordPress resulta ser bastante útil por algunas opciones, como por ejemplo los numerosos plugins que puedes instalarle. Tengo uno para las estadísticas del blog, con información sobre cantidad de visitas, páginas más vistas, y términos con los que los visitantes llegaron al sitio usando algún buscador o metabuscador. Pues, no me extraña que la gente encuentre mi blog por los scans de doujinshi que solía subir, principalmente títulos de Sengoku BASARA y Togainu no Chi (un fandom en el que no he puesto pie en un buen tiempo), pero hay otras búsquedas que me parecen de notar. Porque, curioso, he tenido visitantes que recalaron en mi blog buscando fics de Minato Arisato, protagonista de Persona 3 y personaje al que realmente detesto. No he escrito muchas entradas sobre P3, pero he de suponer que en las pocas que sí hice debo de haber destilado mucho, muchísimo odio y character bashing como para que Google considere relevante este sitio en sus búsquedas.

¿Otros términos de búsqueda que me han sorprendido? Alguien llegó a mi blog buscando algo sobre Haruhi Suzumiya, y no recuerdo haber escrito sobre el personaje o el anime (salvo, tal vez, que no me gustó lo poquísimo que vi de la serie de tv). Después tengo este otro término, rapefic, que tampoco recuerdo haber mencionado, cof cof. Y por último, parece que el principal término con el que la gente da con mi blog (y se lleva un fiasco, supongo) es el de “peruanidad”. Que solía usar como uno de mis tags en mi cuenta en Livejournal cada vez que rajaba sobre esa forma intrínseca de ser de todos nosotros, esa parte inherente a nuestra esencia misma que nos hace reconocibles en donde quiera que pongamos pie y que al mismo tiempo hace que el resto de la gente nota nuestra presencia, digan “son peruanos”, y a continuación se alejen uno o dos pasos de nosotros y exterioricen un poco más de cuidado y alerta. Quienquiera que haya viajado al exterior y haya visto las reacciones que provocamos en los demás (principalmente, por nuestra mala fama) sabrá que no estoy exagerando, al menos, no mucho.

Así que para no defraudar mucho a los que caen de pura casualidad por mi blog en busca del secreto de la peruanidad (tal vez hasta ellos mismos esperan no encontrarlo jamás, ya que se nos iría la gracia esencial, o sea, se perdería el atractivo de nuestra elusiva naturaleza), les hablo de una película nacional y los comentarios que ha suscitado. Para poder rajarles de los mencionados comentarios, es decir.

Con algo de retraso fui a ver La Teta Asustada de Claudia Llosa, la película peruana que ganó el Oso de Oro en el más reciente Festival de Cine de Berlín. Pareciera que el patrón que se repite cuando se trata de películas nacionales es que el proyecto se financie gracias a el guión gana algún premio de cine, luego consigue auspicio por parte de diversas entidades, y finalmente obtenga algún galardón importante fuera del país, antes de estrenarse en el Perú. La Teta Asustada recibió el premio a largometraje entregado por Conacine (Conseja Nacional de Cinematografía) en el 2007, de la misma forma en que la primera película de Llosa, Madeinusa, obtuvo varios premios, comenzando por el de mejor guión inédito en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana en 2003. Pero dejo de aburrirlos con más datos que estoy leyendo y citando del internet para pasar a hablar de la película en sí y de los curiosos (a falta de mejor término) comentarios que ha estado recibiendo en el Perú. Hace varias entradas escribí sobre cómo es que pensaba que quien hacía cine en el país, con tantas trabas antes, durante y después de terminado el proyecto, debía ser reconocido como su tenacidad y amor al arte por el arte. Otra explicación no queda.

Antes de hacer una reseña sobre la película siento que tengo que escribir sobre los comentarios que han estado apareciendo en diversos medios. Apenas enterados del triunfo de la película de Claudia Llosa en la Berlinale, algunos de los primeros comentarios que leí versaban sobre el rechazo de la gente hacia la directora. La acusaban de ser una europea haciéndose conocida gracias a bizarras historias sobre peruanos en las que explotaba la pobreza y nuestra cultura, o al menos eso les entendí. Comenzando desde el principio y tratando de ir en orden, hay que anotar que Llosa es sobrina del escritor Mario Vargas Llosa, es peruana de nacimiento y estudió cinematografía en el país, en la Universidad de Lima, pero radica en España. De repente habría que recordarle a la gente que un buen número de artistas, deportistas e intelectuales peruanos radica en el extranjero, ja, como un gran número de, simplemente, peruanos. Pero, bueno, ésto del lugar para donde te fuiste y en donde te quedas es excusa buenísima cuando la gente se quiere poner mezquinamente puntillosa con ciertos asuntos (nuestra campeona mundial de boxeo Kina Malpartida lo puede decir, creo yo). Y luego, tenemos a la gente quejándose luego porque, en su opinión, Llosa no está autorizada/capacitada/hábil para retratar la sociedad peruana por haber seguido estudios en el extranjero/vivir en España/etc. etc. etc. En particular, este comentario me parece tan sesudo y bien fundamentado como decir que quién se creía Francis Ford Coppola a la hora de hacer Apocalypse Now, siendo él un estadounidense nieto de inmigrantes italianos metido a rodar una película sobre la guerra de Vietnam, o ya que estamos hablando de su nacionalidad, igual se podría argumentar que el hombre no sabía nada cuando filmó El Padrino, siendo pues norteamericano (y olvidándonos por un momento que la saga trata sobre una familia mafiosa estadounidense-italiana). Coppola fue el primer ejemplo que se me ocurrió, pero para ponernos nacionales, menciono aquí a Francisco Lombardi; realmente no recuerdo si este director peruano ha enfrentado comentarios (porque a críticas ésas no llegan) similares por su apellido… Pero hasta les podría apostar que, si por la gente fuera, ya le estarían haciendo problemas por haber nacido en Tacna, un departamento cuyos habitantes son acusados (ah, ejem) de ser más chilenos que peruanos en ocasiones. Sic.

Se dice que el peruano es mezquino, como también se dice (o más bien, lo decimos nosotros) que es solidario. Diría que es solidario con sus semejantes en tiempos de necesidad, pero se hace increíblemente mezquino con los compatriotas que tienen éxito. Tal vez sea esa cultura nacional del más vivo, ésa que reza que para triunfar el secreto no está en ganar sino en hacer perder al otro, que para subir hay que jalarle las piernas al que está arriba. Quién sabe. El asunto es que en vez de celebrar los triunfos de los peruanos, los peruanos (los otros) encuentran mil y un motivos para quejarse y criticar. ¿Un equipo de fútbol que no es de la capital gana el campeonato nacional y sale a jugar al extranjero? Los menos dirán que es una vergüenza que vayan serranos a hacer roche público afuera. ¿Tenemos nuestra primera campeona mundial de boxeo? La gente dice que Kina Malpartida salió representando a Australia y por eso no deberían darle reconocimiento alguno en el país. Obviando, olvidándose o no sabiendo, o de repente todo lo anterior junto, que en el boxeo no se representa a un país sino que se participa a nombre personal (a menos, por supuesto, que estemos hablando de competencias, como las Olimpiadas); Malpartida califica para traidora a la patria, aparentemente, porque emigró al no recibir aquí apoyo, y por salir a pelear un título mundial con la bandera del país que la auspició en el pantalón. Y así llegamos a la primera vez que una película peruana participa en la Berlinale y, de paso, la gana. ¿Qué dice la gente? Que la película no vale porque la hizo una peruana que no vive en el país. No importa que no hayan visto el filme y no sepan de qué trata, se nota que para algunos verle los créditos a la película ya es suficiente para lanzar una crítica absoluta.

Y otro pequeño wtf… o, bueno, para no decir que me estoy poniendo muy anglosajona con las expresiones aquí, siendo además peruana descendiente de japoneses, otro pequeño pero qué caraj… que pego ahora tiene que ver con otro tipo de dizque críticas que le están saliendo a La Teta Asustada, luego de estrenada al fin en el Perú: que es un filme político que le falta a la realidad y no tiene sustento porque en el país no existe esa aristocracia que oprime a la población indígena. Esperen, si lo pongo de esa forma hasta suena plausible: los comentarios que he estado leyendo hablan de una ultraderecha política. Y que estudiosos e historiadores no avalarían la temática de la película. Sí, el peruano tiene la manía de andarle viendo la política a cuanto asunto se le ponga en frente (si en el restaurante se equivocan y le sirven ocopa en vez de papa a la huancaína, todos sabemos que se debió a un complot político, y aprista encima, ya que es obvio que hay cortina de humo con el mozo que erró al pasarte el plato), pero de acá a que se aparezcan anónimos a analizar La Teta Asustada como si se tratara de un documental que pretende ser todo lo verídico posible me dice que la gente anda viéndole la quinta pata al gato de nuevo, o yo me equivoqué y me metí a ver otra película. Aunque sí me gusta ver documentales.

Leer el resto de la entrada »

.424 Fandom Woe

First off, I thought I had to publish this meme of sorts I found browsing through LJcom. Most people must have done it already (this very same meme I mean), and I even remember posting it to my blog a couple of years ago, but I was pretty amused by the results I got this year.

In 2009, viride resolves to…
Spend less time on yaoi.
Volunteer to spend time with roleplaying games.
Backup my fanfiction regularly.
Start a manga fund.
Cut down to ten fandoms a day.
Admit my true feelings to scuttlebuttincx.
Get your own New Year’s Resolutions:

1. Don’t ask for impossible. A very big part of my life revolves about yaoi, so just… no. No resolution for that happening anytime soon.

2. Yeah, why not? Last time I had a roleplaying session (the traditional paper + dice one), it was a complete disaster, maybe because it wasn’t my brother directing it (he’s one awesome Dungeon/Game Master). Since we’re both into Avatar: The Last Airbender now, we’re looking forward to a D20 Avatar game (based on the Oriental Adventures campaign setting, for people who remember it back from Third Edition). I want to play as an Earthbender, or better yet, as a badass normal pretty much in the line of Sokka.

3. Truth is, I never back-up my fanfiction. The day my PC crashes and FFnet goes down, that’d be the end of most of it. Also, I’ve lost several unfinished pieces because I thrown away the manuscripts without noticing. But if I’m not that worried about my fanfiction, that’s because I don’t feel the world will cry at the loss of my creative works. Bleh.

4. I’d actually rather begin a doujinshi fund.

5. First thing in the list I can do. In fact, I already do: I’m not into that many fandoms, for starters. But if it’s about fandoms, then… (Scroll down a bit for the rest.)

5. Second and last thing I can also comply with. isn’t a user, but actually two fanfic writers I read from time to time. I’ve read their One Piece and Katekyo Hitman Reborn fics, but I’ve never left any review nor comment – yet. Guess I can always drop by their writing journal to tell them how much I’ve liked some of their works, and especially their pretty IC Kyouya Hibari…

Ok, about fandoms: I finally finished Persona 4 on the 31st, after getting all possible endings. In fact, the game has but one ending; how much you see of it depends on your decisions and progress towards the end of the story. For instance, in the worst ending you face the death of a very loved character, and you never get the chance to uncover the true mastermind behind all. I’m currently playing the game for the third time (if you count the Japanese version) and trying to get all minor quests I previously missed; also, since the game’s mechanics revolve around establishing and developing relationships with people (very much like a dating/romantic simulation game), you must finish the game at least once to “meet” the whole cast of characters and learn about their stories. Well, more on P4 later in my blog (I’d have to explain to you in detail why this is the installment I’ve liked the most in the series). Now, some talk/rant about fandoms. Feel free to ignore the ranty talk behind this LJ-CUT, but please check what’s written below said CUT. That’s important, I swear.


Because, you know, when something becomes popular, a fandom is more likely to be born… and some or lots of wtf ensues. Actually, the P4 fandom is proving to be a nice and somewhat quiet place for the time being; it was the Persona 3 fandom I couldn’t stand. I left the LJ comm because of the deeply philosophical, discussion-bound and highly entertaining -both for the soul and the mind- entries in which members asked whether you’d do a certain character, or molest another one. In any other community such entries would be deemed as spam, OT or plainly too stupid, but after the entry about molesting the main character hit I-don’t-remember-how-many-but-it-was-a-number-in-the-thousands comments, all of them just as brainy as the question that spawned the thread, I just left. Besides, and this is one of my fandom woes, I just seem to a) dislike the most popular characters and/or pairings and b) like some characters and/or pairings that aren’t that popular, so finding fanworks to my liking will more or less involve digging through tons of fanarts and fanfiction about chars I can’t stand before coming across a 100-word drabble featuring my OTP, or something like that. Oh, and I can’t forget the brainy discussions. Of course I can’t. I’d rather unsee them, but it seems I can’t do that, either.

There are two things I really and completely liked about P3: the game system (the day-to-day and Social Link systems, improved in P4) and Shinjirou Aragaki, the typical (in the Persona games at least) mysterious character who joins the party very late in the story. So, yeah, he was voiced by Kazuya Nakai in the original Japanese (Masamune Date of Sengoku BASARA fame for me, Doumeki from XXXholic, Mugen in Samurai Champloo, One Piece‘s Zoro and a bunch of other roles in BL dramas), which completely fit his almost delinquent-to-be badass personality. The things I TRULY despised about that game are too many to rant about, but just some examples: THE MAIN CHARACTER (Minato Arisato can go jump off a cliff and kill himself for all I care), most of the female characters save for one exception (and she was a somewhat short-lived NPC), lots and lots of other supporting characters, oh, and the fandom. ESPECIALLY THE FANDOM. You don’t want me to elaborate on this, trust me, but I’ll say anyway that I can’t stand the most popular yaoi pairing in the game, Minato Arisato / Ryouji Mochizuki. Yeah, you can say I was mostly unprejudiced about the characters: I hated most of them equally.

In P4 it’s pretty much the opposite. The one character I dislike is, well, a pretty minor NPC who gets the spotlight at the very end of the story. He’s pretty popular in the fandom, but I think I can live with that. I’ve also noticed there’s a couple featuring him (and another male character I really like) that’s becoming quite popular as well, but that won’t kill me either. My woe is, the most popular pairings are precisely the ones I don’t like at all. In both the Japanese and the English fandoms, it seems. And, I just noticed, P3 and P4 are two fandoms in which I largely prefer het pairings to yaoi ones, maybe because the games revolve about friendship and partnership, and thus I prefer seeing most of the characters in friendly/fraternal relationships rather than plain R or NC-17 situations.

I should keep on talking (well, writing) about P4 in other occasion. And maybe about Persona 2: Innocent Sin as well, for some fans released an English patch for this PSX game back in October (you can check the group’s blog here for more info). I’ve already downloaded it, but since I know nothing about ISO files and how to burn games, I’m leaving that to my brother (and he’s having some problems with his very old DVD Burner for the time being). It might be actually easier to try to run the game in an Emulator, at least for us: I have the original Japanese game (well, it officially exists only in Japanese…), for my siblings got it for me in a second-hand store, back when they lived in Japan. I haven’t tried it yet, though.

Now, the important and relevant part of this entry I wanted you to read. I wrote that, as soon as an anime/manga/videogame/practically anything becomes popular, a fandom is born. And also, those fans who shows very little or no respect at all towards other people’s fanworks are bound to appear, reproduce themselves at an alarming rate, and populate certain places in the net. Such as LJcom: you’d get to see the number of LJ users who are ravaging Japanese fansites and reusing fanarts. Without caring about what the original authors request of them, so to speak. As you might know, most if not all Japanese fanartists ask for other people to request their permission before reusing their works. Most people don’t apparently give a damn about it and just snatch fanarts to make icons and other graphics. Some other people is more considerate and actually give credit back – but miss the whole point in here, that Japanese fanartists ask them to request permission. Since the vast majority of these fanartists put up an announcement IN ENGLISH in their websites (“don’t reuse fanarts without permission”), all those excuses in the lines of “I don’t speak Japanese so I didn’t know” or “I didn’t see that request” just tell me people a) don’t know how to read, those they’re pretty fluent when it comes to write and come up with excuses or b) don’t care at all. Ah, but you should see how they shriek and go through the roof when anyone else takes their icons, or if they’re iconmakers, how they’ll chase you to the end of the world and beyond if you use those little 100×100 pixels graphics without giving them credit. Got to wonder why they think we should follow their rules when they can’t respect other people’s work in the first place. That’s why I’m so annoyed at some iconmakers in LJcom.

…At some LJ users who use fanarts for their icons, well, not that much. At least said people prove to be real asses, of course. Such as one user who once told me that, according to US laws, if you take an image and alter it in more than 60% of its original “form”, it can be considered yours. I’m to wonder what law is that, in what direction she was stretching or interpreting it or whether she had read it the right way, because I don’t see people drawing a mustache and a beard in La Monalisa and claiming Da Vinci’s famous picture as theirs. (Ok, I think I understand this user’s reasoning behind said law, but still, it sounds like a lame excuse for me.)

Nowadays, it almost seems like, out of 10 LJ users, about 7 sport pretty fanarts in their icons. Of course, they do know about LJcom etiquette and give credit back to the iconmakers, the majority of which provide a link back to the site where they got them in turn, pretty obviously missing the point that Japanese fanartists (as well as some other artists in this part of the world) want them to ask for permission, not a shiny link. And there are some other people who seem to think 4chan or Google Image Search is a valid way to give credit for the fanarts they reuse… I sometimes feel like leaving these people some comments (actually, I’d like to bitch at them, but then there’s netiquette and all that, you know…). I think I should, instead of simply ranting about it in my blog. But then again, there’s even one person in my f-list who usually features fanarts (and don’t see her giving credit for that) in her layouts; as she’s a very kind and well-mannered person, I’ve got no idea how I should lecture her about minding other people’s wishes if it comes to the fandom. As per the people I don’t know (the rest of the LJcom users, that’s it), bitching attelling them to respect other fans’ work look like a daunting task, sort of… In the Persona 4 community, for instance, it’d mean to leave a comment to about 90% of the members, and then again, it can be argued they’re not at fault, but the iconmakers who reused those fanarts in the first place.

.409

Revisé mis tags y la última entrada que hice con la etiqueta de compras (aunque el tag es en verdad compr-argh-s) fue en febrero. Y no es que haya estado comprando mucho menos que antes; todo lo contrario, de hecho. Es más bien que el Scotiabank no me había estado fallando ni dando problemas con la tarjeta de débito. Parece que tanta dicha se acabó.

El martes se les cayó el sistema (de nuevo), y por alguna razón el banco me ha bloqueado la página de Kagi, a través de la cual hago mis pagos a JPqueen. Valgan verdades, ése es el único problema que me dado la tarjeta de débito, pero se ha repetido a intervalos que casi podrían decir, son regulares. Y sólo con este sitio japonés, porque ayer pagué la renovación del dominio de mi hermana en Surpassdomains (quien, dicho sea de paso, estaba de lo más contenta y despreocupada; es que de verdad no le importa su página web, o estaba segura de que yo conseguiría el dinero para pagar a tiempo, porque según me dice ella no tiene un real en este momento), y completé otra compra para mi hermano en un sitio norteamericano. Comenzaré a creer que Scotiabank tiene algo en contra del capital japonés.

Y como escribí en mi entrada anterior, mi hermano recibió su muñeca Revoltech a tiempo. Lo que no me llega es el pedido de JPqueen; los paquetes de Japón arriban entre 10-14 días por correo “normal” y una semana por el airmal priority; no recomiendo el EMS a menos que su paquete sea muy valioso, ya que cuesta hasta 10 veces más en algunos sitios en la red y se tardan prácticamente lo mismo que el priority. Pero lo curioso es que, sacando cuentas, nunca me los entregan en días impares. Es decir, nunca se tardan 11 ó 13 días en darme el paquete, sino 10, 12 ó 14. Lo mismo me ocurre con los paquetes de EEUU y Corea, que llegan en un mes, pero no 25, 33 ó 37 días.

Verán que ando tan ansiosa por esos paquetes, que no he tenido mejor cosa que hacer que andar sacando cuentas y contabilizando tiempos.

Por cierto, olvidé mencionarlo en la entrada anterior, pero al fin tenemos internet en casa. Y teléfono. Sorprendentemente, los técnicos vinieron el jueves y no el sábado como se nos había dicho originalmente; lo que no fue tan sorpresivo es que luego de luego de un rato en el que estuvieron haciendo… algo, supongo… determinaron que no podían terminar el trabajo porque
los tubos por donde debían pasar los cables estaban bloqueados. Quedaron en regresar al día siguiente, pero lo que ocurrió es que recibimos una llamada de Telefónica para avisarnos que ya teníamos línea (gracias, de no ser porque ellos nos lo dicen y porque recibimos la llamada en primer lugar, tal vez nunca nos dábamos cuenta). ¿Cómo resolvieron el problema de los tubos bloqueados si nunca se aparecieron por segunda vez? Quién sabe. Si me lo preguntan, diría que los técnicos no consiguieron hacer la conexión ese día, pusieron esa excusa, fueron a la central y desde allí el encargado apretó un botón y, maravilla de las maravillas, hubo teléfono.

Lo malo es que la conexión es tan inestable como siempre. Luego de que se le colgara una descarga directa de 500MB, mi hermano resolvió ir a una central de Telefónica para solicitar cambio de equipo, ya que el nuestro, luego de tres años, está casi en tres pedazos. Nos han asegurado que vendrán con el equipo para hacer la nueva configuración en un máximo de una semana, así que habrá que verse.


Algo más que me queda por comentar en esta entrada es que tuve dos sorpresas pasados los exámenes en la universidad. La primera fue en Administración, ya que por lo general soy mala dando exámenes objetivos (sólo para marcar) y obtuve una nota por debajo del promedio. Algún día les contaré en detalle porqué detesto tanto ese tipo de exámenes, pero para poner un ejemplo… La teoría científica de la administración tiene como objetivo la eficacia fabril, es decir, relativo a las fábricas o sus trabajadores. Yo les juraba que sí… hasta que el profesor explicó que el objetivo era la eficacia en general, no sólo fabril. O esa otra pregunta en la que decía que la dirección de una empresa dependía únicamente del administrador: ese adverbio me dio mala espina y determiné que no, que había otros muchos factores a tomar en cuenta. Ah, pero es en realidad el administrador el que hace las decisiones finales a seguir, así que la respuesta era verdadera. En fin… Como un comentario al margen, el profesor nos comentó que tenía 25 salones entre la Richi y la Garcilazo. Considerando que sólo en la Richi enseña en 3 facultades distintas, y como él siempre nos habla acerca de que la administración empieza por la organización de uno mismo, sí le creo que sea capaz de vérselas con tantas clases y hacerse cargo de todos sus negocios. Así también se comprende porqué sólo duerme unas 3 horas al día; lo que sí resulta algo increíble en él es que siga enseñando sólo porque le gusta hacerlo (gran diferencia con el grueso de los profesores de la facultad, que estoy segura sólo esperan poder irse a trabajar a algún otro sitio que pague mejor).

La otra sorpresa fue en el curso de alemán, en el que aprobé el examen a pesar de todo el drama que les escribí un par de entradas abajo, y de paso obtuve la segunda mejor nota de la clase. Tengo que escribir que la profesora lo comentó de una forma tal, que hasta parecía que estaba intentando convencerse del hecho porque ni ella se lo creía. Bueno pues, hablando de mi profesora, toda la semana ha estado echando pataleta porque ella es muy quisquillosa en todo lo que respecta a la gramática (es natural de Alemania, así que supongo que le debe dar un ataque cada vez que alguien comete algún crimen contra la lengua de Goethe y mete la pata con un tiempo verbal, la sintaxis o la morfología); nos dijo que cuando notó lo mal que dimos el examen, decidió corregir con cariño. O sea, no iba a bajar por cada metidita de pata como comas mal colocadas, sino sólo con casos en los que uno no había puesto el pie, sino que se había ido hasta de cara y rodado por el suelo de un extremo a otro del salón. Así pues, en vez de los 02, 03 y 04 de la práctica anterior, ahora hubo 06, 07 y 08, o sea, ¡la gente hasta triplicó sus notas! Claro que de todas formas salían bien jalados, pero ésos son detalles.

Había escrito sobre algunos de los doujinshi y mangas que había pedido, y sobre fandoms a los que decidí entrar luego de más de una década leyendo el manga (sin exagerar; allí está One Piece como ejemplo). Pero la entrada ya estaba demasiado aleatoria, así que lo dejo para la siguiente. Para cuando lleguen esos paquetes y/o mi tarjeta de débito quiera volver a funcionar. Lo que ocurra primero.

« Previous PageNext Page »