Creo que fue Nicolás Yerovi el que dijo en una ocasión que ciudades como Nueva York, Moscú o París eran un chancay de a 20 comparadas con Lima. De hecho, cualquier país del Viejo, Nuevo e Intermedio Mundo quedaría como igualado si intentara codearse con lo que es el Perú y su esencia. Tanta es su esencia, hay que anotarlo, que se debe mencionarla aparte: el Perú y su esencia, el secreto de nuestra idiosincracia. Claro pues. ¿O en algún otro país del mundo se les ocurre a ustedes que el gremio de profesores se declara en huelga indefinida, sale a la calle a hacer manifestaciones y bloquea las carreteras para quejarse de esa ley que dice que, en caso reprueben tres veces las evaluaciones que el ministerio les hace, pueden despedirlos por incompetentes?
Además, téngase en cuenta que en cualquier otro país del mundo a los profes de marras les pondrían unos exámenes que estén de acuerdo al nivel académico que cada uno ostenta, pero NO, en este país (viva el Perú, car*jo) a los tíos les ponen enfrente un examen igualito a los que ellos les toman a sus alumnos, y se dan el tremendo lujo de jalarlo y con roche. O sea, ¿en dónde se ha visto? ¿No que somos únicos?
Y como la cerecita del pastel, si es que necesitan más ejemplos para toda la gente (ésa que se pierde de nuestra esencia por haber nacido en lo que relativamente llamamos nosotros el extranjero) nos capte el sentimiento peruano, hay que mencionar que en ningún otro país, vamos, los profesores aceptan presentarse a rendir tal evaluación luego de hacer más berrinche que alumno en su primer día de clases, pero unos días antes unos inclasificables se roban la prueba y la suben a la red. O SEA…
O sea, luego llaman a simposios, conferencias, mesas redondas y ponencias magistrales para analizar el problema del pésimo nivel de la educación peruana. Creo que el problema como que se nota a la legua; más bien la solución está medio difícil de hallar. No faltará quien sugiera el método Vlad Tepes para acabar con la pobreza, pero el asunto es que si metemos a todos los del SUTEP en el Estadio Nacional y luego le prendemos fuego, sí, acabamos con los tíos y de paso nos quedamos sin profesores, por más malos que éstos sean. Hmmm, no procede (aunque a mí me encantaría ver derivados de esta solución, eh).
Hablando de conferencias y como ya estoy en esto del raje a la peruanidad y su esencia, les cuento que ayer fui a inscribirme a un congreso de lingüística que tendrá lugar en agosto, en algún sitio de la universidad (ya que aún no deciden ni horario ni lugar exacto). Sucede que la facu te pide que tengas asistencia a por lo menos 20 conferencias para poder obtener el grado de bachiller; por lo general, hay conferencias con entrada libre por lo menos cada dos semanas en la facu. Pero gracias a la muy peruana costumbre de anunciarlas el mismo día, una termina enterándose 48 horas más tarde. De tiempo en tiempo, sin embargo, hay conferencias (con costo) que suelen ser convalidadas por varias de las gratuitas de anuncio retardado, y para evitarme problemas a la hora de sacar mi récord conferencista intento inscribirme para éstas. Recuerdo que un amigo, ya que necesita completar el récord, terminó asistiendo a algunas en francés – cuando sus idiomas eran alemán e inglés. No entendió ni jota, de modo que si voy a una conferencia a pasar el rato al menos quiero captar de qué va la cosa para poder rajar luego de si me aburrió o, por el contrario, fue interesante.
Pero el asunto del raje tiene que ver con otra conferencia. Mientras estaba en la facu para la inscripción, leí el anuncio de un congreso de traducción que será en octubre. De las pagadas, pero con un nuevo concepto para lo de “precio de infarto”.
El congreso será en el auditorio (¿sala de conferencias?) del Atlantic City, y si creen que realizar una conferencia de traduccción en el local de un casino ya es un poco extraño, esperen a saber cuál es el precio para “público en general”: nada menos que $100. O sea, ni que fuéramos a ver a un concierto de la disforzada Shakira en el Joker Plata o similares. O sea, ahora mi papá puede ponerse a hablar de esa vez en que unos amigos de la chamba le compraron una entrada para el concierto de Santana (que costaba el equivalente a una buena parte de su sueldo mensual de entonces).
¿Cómo es que se les ocurre ponerle ese precio a un congreso de unos cuantos días? Y además, el precio general. Verán, estoy segura que los profesores de mi facultad pueden pagar sin problemas, y tal vez algunos alumnos. Pero justamente los profesores y los estudiantes reciben descuentos (para los estudiantes está $60, que es cuatro veces lo que cuesta una conferencia cualquiera de todas maneras). Entonces, los que deben abonar el costo completo son las personas que están interesadas en el tema de la traducción pero que no tienen una especialidad en el área, y con el número de concurrentes de este secto es que se cubre los gastos de la organización del evento. Pero en este momento y en este país, ¿quién tiene ganas de pagar $100 por una conferencia sobre un tema que, de repente, no está ni relacionado con lo que tú haces? Tal y como ocurre con el asunto de la educación en el Perú, no es muy difícil ver porqué esa clase de “eventos culturales y educacionales” se queda siempre corta en el país.
Como todavía no tienen definido el programado, se me ocurre que ya están calculando el abonado por el local. Y ahora me pregunto qué les picó para irse al Atlantic City. A menos que de verdad quieran traerse a algún cantante de moda para los intermedios (aunque ahora todos ponen coffee break en el programa, por más que lo te salgas a comer sea una galleta de agua con tu Triple Kola), no veo porqué no lo hicieron en alguna universidad que no les iba a cobrar el alquiler del auditorio. En la Richi lo veo verde porque sus auditorios son relativamente pequeños, por ejemplo, pero no es como si no pudieran gestionar que alguna uni les cediera una sala de conferencias. A este paso sólo falta que me salgan con que los que están organizando este congreso de traducción son los de Estrellita Productions o algún otro grupo manager de eventos de por allí.
…Dejando de lado el raje, sigo terminando (porque ya casi lo termino, pero todavía) de escanear mangas, antologías de comics y doujinshi que tengo por aquí. Sólo que luego hay que pasar los scans por el “Fotochop” para que salgan con resolución .misia y no .kk, o sea, maquillarlas un poco, ponerlas en un archivito zip y subirlas en la red.
Porque sucede que en estos momentos estoy aquí con la PC porque mi hermano está allá con el PS2, jugando Forbidden Siren (juro que este juego es uno de los más difíciles survival horrors que he visto), y por lo tanto no me está dejando jugar Sengoku BASARA 2 a mí. Si se preguntan qué maravilla fue obrada para despegarlo de su computadora y sus descargas de anime, pues sólo se necesitó que se le rebelara la fuente, le fallara la placa, se le malograra algo en el botón de POWER del case, su tarjeta de sonido entrara en conflicto con el sistema y le dejara de funcionar la lectora/quemadora de DVD para decidiera apagar la PC. De hecho, se le apagó hoy en la tarde (luego de fallarle una semana) y, como no ha logrado hacer que prenda de nuevo, me ha dicho que mañana piensa destripar mi PC para sacarle algunas partes e instalárselas a su computadora, y ver si logra la resurrección. Lo he mirado bastante feo en anticipo a un posible BOOM de mi computadora, pero él me jura que, como ya ha volado tres fuentes de poder antes, ¿qué es lo peor que puede pasarle a mi PC?
Si mañana o pasado me encuentran escribiendo desde la laptop de mi hermana, entonces sabrán la (posible) respuesta. Hasta entonces.
se quejaba de la falta de spoilers del sétimo libro de Harry Potter a menos de una semana de su publicación oficial. Pero no es que no haya spoilers: sólo es que no estamos buscando en los sitios adecuados. He visto fotos (de ésas que tomas con tu celular) del índice del libro y de algunas páginas interiores, y al parecer ya se coló una versión fotografiada (no escaneada) del libro y sus 700 páginas.
La gente no lo quiere creer y más bien piensa que es un libro falso o algo así, pero vaya si acaso esas fotos están trucadas o son una broma, miren al que tiene tiempo de sacar 700 fotos de un libro, página por página, y luego postearlo en la red. Ahora eso sí es ociosidad.
Tanta desesperación. La mitad de la humanidad se desespera por saber qué ocurre en el libro 7, y la otra mitad quiere matar a la primera por estarle tirando los spoilers antes de tiempo. ¿Quién entiende al fandom?