Archive for the 'Trivia' Category
Souyo….
Mañana es el 6 de junio. En números, se escribirá 06.06.06. Y sólo me queda culpar a esa película La Profecía por crear el mito del Anticristo relacionado con esta fecha. El número sí aparece en la Biblia y sí se menciona que tal será el número de la Bestia, pero vamos por partes…
Hace años solía leer la Biblia por mera diversión (en serio, aquel libro puede ser bastante entretenido). Y recuerdo haber leído la explicación de porqué el 666 es el número del supuesto Anticristo; hace unos días también leí otro reporte que contaba lo mismo. En primer lugar, el Anticristo no es en sí un tipo destinado a nacer y… destruir el mundo… O lo que sea que quiera hacer. A lo largo del tiempo se dijo que los posibles candidatos a Anticristo eran Nerón, Napoleón, Hitler, Saddam Hussein y Bill Gates (¿qué hace Guillermo Puertas en la lista? ¿Dinero = maldad? Además, como que desentona con el resto de los nominados). Pero en la Biblia se cuenta que Anticristo es cualquiera que esté en contra de Cristo y sus enseñanzas, no un hombre, demonio o semidiós que vaya a causar el Fin De Las Épocas o lo que quieran.
Y luego, la cuestión del número en sí. El 666 es una cuestión cabalística; la tradición judeo-cristiana le daba suma importancia a los números. El número 3 se repite a lo largo de la Biblia (comenzando por la Trinidad), tanto así como el número 7, que representa la perfección (por ejemplo, los 7 Cielos de cierta tradición judeo-cristiana, en el que el infierno estaba en el 4 cielo). De modo que se entiende que, como un simbolismo, la Bestia tendría tres veces un número; por cierto que la Bestia está representada como un dragón en el Apocalipsis pero, según todas las interpretaciones, hace referencia a una coalición de naciones que arruinarán el mundo (o sea, más de lo que ya está) y traerán el mal (o sea, más de lo que ya hay ahorita). Regresando al numerito de la Bestia, se le dio el 6 para representar su estado de imperfección (no es un “7″).
…Y, luego, claro, llegó el cine de Hollywood y apareció una película que terminó por satanizar el número.
El susodicho número ya es parte del folklore popular, más allá de cierto Damián hollywoodense. Por ejemplo, aquel marcado con el 667 es el tipo que se pasó de bestia, mientras que el 665 es el casi-bestia. Y no me queda otra sino preguntarme si acaso el medio bestia, el 333, encontrará algún tipo de consuelo cabalístico en la referencia.
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En mi entrada anterior hablaba un poco sobre ángeles y demonios (claro que el tema de raje era otro). Las muchas tradiciones sobre Abaddon me hicieron recordar que en la mitología griega, Apollyon (otro de los nombres de este ángel caído/demonio) era un titán. Creo que era llamado también Tifón…
A veces, buscar entradas en mis libros de mitología era como usar un diccionario en el colegio. Recuerdo que mis compañeros se quejaban de la forma en la que encontraban los significados de las palabras en los diccionarios. Por ejemplo, patalear: acción y efecto de patear. Iban por patear y encontraban: acción de golpear con las patas. Iban por pata y capaz encontraban algo así como: extremidad de los animales con los que algunos patalean. Y por lo tanto, se quejaban de que estaban dando vueltas en el mismo lugar. Bueno, tiempo ha pasado desde entonces y como mi carrera implica que vivamos enterrados bajo diccionarios la mitad del tiempo, no tengo problemas para buscar significados y dar con conceptos. Supongo que no eran los libros, sino nosotros los que no sabíamos buscar en los diccionarios.
Pero me pongo nostálgica y recuerdo esas épocas del colegio si trato de buscar referencias en mi libro de mitología. Veamos, encontré esto en una página sobre demonios (de la tradición judeo-cristiana): Python, considerado como uno de los grandes demonios del infierno, al parecer está basado en Apollyon. Así que fui a buscar quién era Apollyon en la mitología griego y encuentro que a veces era llamado Tifón. Busco a Tifón y encuentro que estaba emparentado con el Seth de los egipcios. Y al fin de cuentas no me dijeron nada.
Y demostrando que se puede aprender de las cosas más inesperadas… Le contaría después a mi hermano lo que había encontrado sobre Apollyon y él me dijo a su vez que ya entendía un capítulo de Hércules, la serie animada. Sucede que en este capítulo vendían unos souvenirs en forma de hombre con 6 brazos cargando un volcán.
La historia va más o menos así. Apollyon, o Tifón, era uno de los titanes con los que Zeus y sus hermanos combatieron para repartirse el mundo, es decir, para decidir quiénes serían los dioses del mundo griego. A veces lo representan como un gigante (los titanes no llevaban ese nombre en vano) con seis brazos, en otras ocasiones tiene varias cabezas, en otras tiene 100 brazos (como un hecatoncheires, los gigantes de 100 brazos de la mitología), y en otras más lleva la mitad del cuerpo cubierta por serpientes. Se decía que cuando agitaba sus extremidades (sean cuantas hayan sido), ocasionaba tifones y tormentas, y de allí viene su nombre. Al final fue uno de los últimos titanes en quedar de pie contra los dioses del Olimpo; enfrentado a Zeus, terminó por emprender la huida cuando vio que no podía ganar. Pero Zeus le tiró encima un volcancito, el Edna nada más, y con eso lo aplastó. Por eso los griegos decían que cuando el Edna entraba en actividad, era Tifón tratando de quitarse de encima el inoportuno cerro.
Y los griegos (el primer pueblo que dejó registro de los egipcios, digamos, que los estudió) comparaban a Seth con Tifón porque el dios egipcio era destructivo – aunque de otra manera. Así como Tifón representaba las tormentas, Seth destruía a través de la sequías. Después de todo, Egipto era y sigue siendo un desierto.
Hace un tiempo que no reviso mis antiquísimos libros de mitología.
Bueno, mi recuento de los últimos dos días.
Al fin me dieron el dominio que tantos mensajes a los miembros del staff del hosting me valieron. Veo que la página que subí está funcionando, así que eso quiere decir que no metí (al menos, no del todo) la pata con los DNS. Demoré unas 6 horas en hacer esa mi página personal, y ni siquiera está completa; veamos, ni siquiera está en nada, porque la tengo como a un 10% y, además, ni siquiera tuve que hacerle el diseño ni la codificación porque es un linkware layout. Pero ya me di de suficientes cabezazos por ahora tratando de entender cómo usar el panel de control de la página, así que iré actualizando de a poco. Tengo que pasar por lo menos una página que anda perdida en algún host gratis.
Ahora, en estos precisos momentos, me urge hacer una página splash para la página principal, porque mi sitio es un subdominio. La legítima dueña (al menos, del nombre) del lugar no da señales de vida en la red aún, así que el sitio principal tendrá que esperar.
Si me puse a actualizar mi bitácora es porque quería relajarme escribiendo algo antes de ir a tratar de entender el diseño. Diseño en general. Uno de los talentos que quisiera tener es poder diseñar. Dirán que eso se aprende, y tienen razón, porque luego de año y medio creo que algún diseño decente le pude hacer a mi anterior blog, pero la verdad es que no tengo ojo para combinar colores, ni formas, ni distancias. Sencillamente, nací como un cero a la izquierda en ese aspecto, como bien me lo dijo la psicóloga que me tomó ese examen de coeficiente intelectual en el colegio. Terminé siendo la primera alumna de mi promoción en lenguaje, pero la última de todas en matemáticas y relaciones espaciales. Ni siquiera fui capaz de resolver esos problemas de ¿qué mano es la que se muestra, la izquierda o la derecha? Y lo recuerdo con roche.
Antes de desaparecer por donde me materialicé, cuento dos cosas.
La primera es que ya tenemos mascota nueva. Es una perrita (todavía estamos tratando de dilucidar su raza, chusco con pedigree supongo), y le han puesto Cocoa porque mi sobrina (hija de mi prima) siempre quiso una perrita con ese nombre. Habrá que disfrutar de ella mientras todavía esté chiquita y se vea bonita. De momento la dejan en el patio trasero, en donde lavamos la ropa, de modo que se manda con conciertos de ladridos y lloriqueos toda la madrugada bajo mi ventana. El primer día en que me quejé por las sonatas, mi vieja sólo dijo, así es al principio, hasta que se acostumbre. Claro que esa misma tarde la perra se puso a llorarle mientras ella cocinaba y poco faltó para que saliera a perseguir al animal escoba en mano. Y como hoy estaba llorando mucho por la tarde, me dio pena y la metí a la casa. Se fue a esconder al baño, entre la ropa de mi viejo (me pregunto porqué le habrá parecido acogedora). Ups, se dieron cuenta de que éramos 4 en la casa y no sólo 3. Además, creo que la perra dejó constancia de su estadía bajo techo por todas partes… Al menos dejó de llorar.
Creo que paso a los animales; total, vivo en el campo. Pero no me gustan las mascotas. Debe deberse, supongo, al hecho de que bastante tengo tratando de vérmelas con mi desorden como para compartir el mismo espacio con un animal
Lo otro que iba a contar es que leí el capi 201 de Bleach. Y vi el epi 55 del anime, también. Me sorprende la velocidad con la que está avanzando el anime; a este paso y lo más probable es que metan relleno televisivo por allí para darle tiempo al manga de avanzar. En fin, esperar 201 capítulos del manga, casi unos cuatro años, para ver la zanpakutou de Rukia… Al menos se nota que Kubotite (el mangaka) se acordó del detalle.
Actualización friki. Y miren que esta entrada tiene el taggie de mitología.