Those long days passing by from that door, like late summer. They slowly fade away.

Heaven, Persona 4

El Ya Lo Sabía

Observaba el mecanismo de inextricable funcionamiento, que podía ser simple o complejo según se mirase. Lo contemplaba día a día; en ocasiones, durante horas enteras, conocedor de los hechos que los demás apenas comenzaban a vislumbrar… Hasta que alguno de sus subordinados interrumpía para informarle algo que él ya sabía.

-Señor –se anunció el hombre al entrar en la oficina-. Disculpe que lo moleste. Tenemos…

-Ya lo sé –interrumpió Wilhelm, aunque amablemente-. Pueden proceder. ¿Es eso aceptable?

Su subordinado de turno musitaría algunas palabras de desconcierto, y luego se retiraría con un número indefinido de interrogantes sin vocear. Y así, el siguiente de sus hombres que llegara con otra noticia regresaría por donde vino tras una conversación en estas líneas:

-Señor, sobre el asunto…

-Ya lo sé. La respuesta es no.

Pero el ciclismo de la vida podía no ser completamente infalible. Se presentaría, de vez en cuando, una situación que salía disparada hacia otra parte:

-¡Señor! –llamó el sujeto de turno, entrando a la oficina casi sin respiración debido a la carrera-. ¡Hay…!

-Ya lo sé –dijo Wilhelm, sentado tras su escritorio, contemplando la Brújula, como era su rutina-. Sí, me reuniré con ellos mañana. No hay necesidad de exaltarse tanto.

-Eh… ¿Qué? –preguntó el hombre, sorprendido y un poco desubicado-. ¿Ya sabía que se nos está incendiando la cocina?

-¡¿Cómo?! –Wilhelm se puso de pie, tan desconcertado como el otro-. ¿No venías a decirme que los de la Compañía QMPA piden una reunión de negocios? (1)

-Ah, pues… No –contestó su subordinado-. Yo soy Richard; el que tenía que darle esa noticia es Karl. Pero creo que se fue a los servicios y se ha demorado, y yo vine antes…

Por otra parte, ser el dueño del universo tampoco daba garantías de infalibilidad. Aquí teníamos a Wilhelm, director del gigante Vector, de regreso en su oficina, sofocado el incendio en la cocina y concluida con éxito la reunión con los representantes de QMPA. Detrás de su escritorio y cómodamente sentado, abrió una pantalla de diálogo e inició la conversación con otro empresario interestelar. Impecable desde los modales (por lo general) hasta la forma de vestir, Gaignun Kukai se hallaba colocado en la oficina de su fundación, al extremo opuesto de la pantalla.

-Master Gaignun –saludó Wilhelm-, espero que Ud. y su gente se encuentren bien y sin mayores novedades.

-Gracias –contestó Gaignun, que siempre se las arreglaba para verse pétreamente especioso-. Tendré en cuenta sus buenos deseos, Master Wilhelm.

-Sé que no ha tenido unos días fáciles –prosiguió Wilhelm-. Han intentado destruir la Fundación Kukai siete veces en esta semana, y eso que recién estamos martes…

-Hacemos lo mejor que podemos.

-Comprendo, Master Gaignun, que no es fácil en absoluto estar allí sentado sin hacer mucho, como Ud. lo está casi siempre, y que le caigan de la nada como 20 problemas de tiro…

-Es mi trabajo el estar preparado para hacerme cargo de una científica con traumas con las tormentas de relámpagos, su menospreciado ayudante, la androide apocalíptica que desarrollaron, la realian por la que combate el universo en pleno, el cyborg desactualizado que la protege, el joven misterioso que acompaña a todos los anteriormente mencionados y un balístico hijo adoptivo si es que la situación así lo pide, Master Wilhelm. Pero eso… -Y si Gaignun Kukai hubiera sido capaz de sonreír burlonamente, lo hubiera hecho en ese momento-. Eso Ud. ya lo sabe.

Wilhelm se limitó a sonreír tranquilamente ante el comentario.

-Bien, Master Gaignun, permita que le dé una mano –dijo-. Toda la información que necesitará está cifrada en el disco que le hice llegar previamente…

-¿Se refiere a este disco? –preguntó Gaignun, mostrando el objeto en la pantalla-. Lo he revisado, y sólo contiene varios MP3 y algunas imágenes.

-¡¿Qué?! -exclamó Wilhelm, poniéndose de pie y golpeando el escritorio con ambas manos-. ¿Olvidé quemarlo…?

Como quedaba dicho líneas arriba, la infalibilidad no era absoluta y, de hecho, tal vez quedaba más allá del alcance mortal. Unos días más tarde, una vez que los datos correctos llegaron en el disco predispuesto a su entendido destinatario, ambos hombres de negocios se reunieron en el feudo de uno de ellos, la Fundación Kukai, para tratar de temas que competían a ambos.

Entre ellos, lo tedioso que podía ser un juego de ajedrez si los que jugaban eran, justamente, ellos.

-En fin, Master Gaignun –dijo Wilhelm, contemplando las piezas sobre el tablero-. Haga Ud. su movimiento.

-Pero, Master Wilhelm –respondió Gaignun desde el lado contrario de la mesa y el tablero-, sería fútil, ya que mi siguiente movimiento… Lo sabe Ud. ya.

-Sin duda, sin duda –confirmó Wilhelm, sonriendo crípticamente-. Pero aun así, Ud. podría contestar el movimiento… Ya que me está leyendo la mente.

-Me temo que lo desilusionaré –dijo Gaignun-: en esta ocasión, no lo estoy haciendo.

-¿Podrá disculparme si me muestro incrédulo al respecto?

-Por supuesto. Y Ud. créame si le digo que ni siquiera he intentado leerle los pensamientos antes, pero lo haré ahora para demostrarle que…

Gaignun calló súbitamente, y mientras sus ojos irradiaban un encendido color verde, se retiró civilmente de la mesa, alejándose de su invitado.

-Pero… -comenzó a decir, un poco pétreo a causa de la estupefacción-. ¿En qué está pensando, Wilhelm? Eso… -Y si era posible también que Gaignun Kukai estuviera frikado, así se hubiera sentido en ese momento-. Ugh…

-¡Un momento! –exclamó Wilhelm, retirándose de la mesa-. ¡No estoy pensando en…! Eh… ¿Pero esto…? –Se cogió la cabeza con ambas manos-. ¡No es posible! ¿Qué he estado…?

Escasos segundos más tarde, al abrir Jr. la puerta de la oficina privada de Gaignun sin molestarse en llamar primero, casi fue arrollado por un chaparro en prístino traje negro que huía a la carrera y se perdía en el horizonte.

Jr. asomó la cabeza por la puerta y preguntó:

-¿Ése no era Wilhelm? ¿Qué le hiciste, Gaignun?

En la oficina, Gaignun tardaba aún en recuperarse del frikeante episodio.

-No necesito más incrédulos hoy –le contestó-. Si te digo que no le hice nada, créeme.

FIN


NOTA
(1) QMPA serían las iniciales de Qué M[beep] Pasa Aquí. Cuando vi por primera Xenosaga I no pude menos que pensar que perderse entre tantas siglas… no era muy difícil.

…ETC.
Escribí este ficlet hace ya como 2 años, antes de la salida de Xenosaga II. Un amigo, fanático de la saga como yo, quedó en pasarme un CD con material sobre los juegos. En particular, quería que viera uno de los trailers que duraba unos 6:30 min (aquel memorable trailer que tenía de fondo el The Image Theme Of Xenosaga II)… Luego, mientras hablábamos por teléfono del CD que me había dado y al preguntarme por mis impresiones sobre el mencionado trailer, le hice ver que había olvidado incluirlo.

Su reacción al otro lado de la línea fue, ¡qué! ¿Olvidé quemarlo? No pude evitar sino escribir esta historia corta y publicarla en mi anterior y fenecido blog para burlarme un rato de él. Pero juro que fue sin malicia.

Igualmente, la última parte de este ficlet es una idea que él me dio. En el primer juego, si mal no recuerdo, se especuló sobre la habilidad de Gaignun de poder leer mentes… Lo que me parece fue una interpretación errónea (o tal vez una traducción equivocada, como ocurre con la habilidad de Jr. como URTV). Sin embargo, me pareció tan divertida la idea que la incluí.

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